El cerebro comienza a encogerse naturalmente entre los 30 y los 40 años, aunque ese proceso puede ralentizarse con hábitos saludables. Así lo explicó el neurólogo Majid Fotuhi, profesor asociado de Johns Hopkins, quien destacó que el ejercicio físico, el buen descanso, la alimentación y el aprendizaje constante son claves para proteger la salud cerebral.
Cerebro: los hábitos que ayudan a mantenerlo joven y saludable
“El cerebro es como un músculo: cuanto más se usa, más grande y fuerte se vuelve”, afirmó el especialista, al señalar que actividades como aprender idiomas, realizar ejercicios aeróbicos o incorporar nuevos desafíos mentales ayudan a fortalecer las conexiones neuronales.

Fotuhi sostuvo además que dormir bien y reducir el estrés son fundamentales para evitar el deterioro cognitivo. También remarcó la importancia de seguir una dieta mediterránea basada en frutas, verduras, pescado, avena, frutos secos y aceite de oliva, evitando los alimentos ultraprocesados.

Según explicó, pequeños hábitos cotidianos pueden influir directamente en la memoria, la concentración y la salud a largo plazo.

El neurólogo concluyó que el cerebro se transforma todos los días en función de las decisiones cotidianas. El estrés persistente, la mala alimentación y el sedentarismo pueden acelerar el deterioro, mientras que el ejercicio, el descanso, la calma emocional y los hábitos saludables contribuyen a mantenerlo activo y protegido frente al envejecimiento.



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