El papa León XIV expresó este domingo su profunda preocupación por la situación en Venezuela, luego de la captura del presidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, y reclamó de manera contundente que se respete la soberanía del país y su marco constitucional. El mensaje fue pronunciado durante el rezo del Ángelus en el Palacio Apostólico, ante miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro.
Desde la ventana del Vaticano, el Sumo Pontífice sostuvo que “el bien del amado pueblo venezolano debe prevalecer sobre toda otra consideración” y exhortó a todas las partes involucradas a abandonar la violencia para avanzar hacia una salida basada en la justicia, la estabilidad institucional y el respeto irrestricto al Estado de Derecho.
En ese sentido, León XIV fue enfático al señalar que debe garantizarse la soberanía de Venezuela y el cumplimiento de la Constitución vigente, en medio de un escenario internacional marcado por la controversia sobre la legalidad de la intervención extranjera.
El Papa también puso el foco en la crisis social y humanitaria que atraviesa el país caribeño. Según consignó la Agencia Noticias Argentinas, realizó un llamado especial a proteger los derechos humanos y civiles, con especial atención a los sectores más vulnerables, golpeados por la emergencia económica y social.
De origen estadounidense pero con una fuerte impronta latinoamericana por su extensa labor misionera en Perú, León XIV pidió además la intercesión de la Virgen de Coromoto para que Venezuela pueda encontrar un camino de paz y reconciliación.
La postura del Pontífice se inscribe en la línea de cautela y diálogo que ha marcado su pontificado desde su elección en mayo pasado. En diciembre, durante el vuelo de regreso de una visita oficial al Líbano, ya había tomado distancia de las amenazas militares de Donald Trump, al afirmar que “siempre es mejor buscar caminos de diálogo o presión, quizá presiones económicas, pero evitando la violencia”.
Ese enfoque de transición pacífica incluso había sido agradecido públicamente por el propio Maduro meses atrás, cuando aún permanecía en el poder.
El Vaticano sigue de cerca la crisis venezolana no solo por la vocación diplomática del Papa, sino también por la presencia de figuras clave dentro de la Santa Sede, como el arzobispo venezolano Edgar Peña Parra, actual número dos de la Secretaría de Estado.
Mientras la comunidad internacional debate los alcances y consecuencias de la intervención, la Santa Sede refuerza su pedido de una salida política que evite mayores sufrimientos al pueblo venezolano y respete su derecho a la autodeterminación.



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