El Consejo de Seguridad de la ONU celebrará este lunes una sesión de emergencia para analizar la legalidad de la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, tras la advertencia del secretario general António Guterres, quien alertó que la operación denominada “Resolución Absoluta” podría convertirse en un precedente peligroso para el sistema internacional.
La reunión fue solicitada por Colombia, con el respaldo explícito de China y Rusia, y tendrá como eje central la posible violación de la Carta de la ONU, en particular el uso de la fuerza contra la integridad territorial de un Estado soberano. El debate se dará en un clima de máxima tensión diplomática, con posiciones enfrentadas entre las principales potencias mundiales.
Según informó Agencia Noticias Argentinas, el contexto se agravó tras las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien aseguró que Estados Unidos “dirigirá” Venezuela hasta que se concrete “una transición segura, adecuada y juiciosa”, palabras que generaron fuerte rechazo en el ámbito multilateral.
Desde Caracas, el embajador venezolano ante la ONU, Samuel Moncada, acusó a Washington de intentar imponer una “guerra colonial”, con el objetivo de apropiarse de las mayores reservas de petróleo del mundo y conformar un gobierno alineado a los intereses estadounidenses.
En contraste, la representación de Estados Unidos ante Naciones Unidas negó que se trate de un plan de cambio de régimen y sostuvo que la captura de Nicolás Maduro se encuadra dentro de un proceso judicial internacional.
“Esto no es un cambio de régimen, esto es justicia”, afirmó el embajador Mike Waltz en redes sociales, donde calificó al exmandatario venezolano como un dictador ilegítimo al frente de una estructura narcoterrorista.
La cita del lunes será la tercera reunión del Consejo de Seguridad en apenas tres meses dedicada a la crisis venezolana. Aunque Washington ya había intentado justificar movimientos militares previos bajo el argumento de legítima defensa, la magnitud de la intervención terrestre y aérea despertó una profunda preocupación en la Secretaría General de la ONU por el desprecio al derecho internacional.
Todo indica que la sesión derivará en un fuerte cruce de acusaciones y posibles vetos, reflejando la fractura geopolítica que atraviesa al máximo órgano de seguridad global y profundizando la incertidumbre sobre el futuro inmediato de Venezuela y la estabilidad regional.



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