La industria autopartista argentina comenzó el 2026 con números en retroceso y señales de alerta para toda la cadena automotriz. Según el último informe difundido por la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), el nivel de actividad del sector cayó un 9,7% durante el primer trimestre del año en comparación con el mismo período de 2025.
El relevamiento reflejó además un deterioro generalizado en todos los indicadores vinculados a la actividad automotriz, en un contexto marcado por la recesión económica, la caída de la demanda interna y el crecimiento de las importaciones.
Uno de los datos más preocupantes estuvo relacionado con la producción de vehículos, que registró una baja interanual del 19% entre enero y marzo, con apenas 92.346 unidades fabricadas en todo el período.
Las exportaciones de autopartes también mostraron una retracción del 7,7%, mientras que el mercado de reposición tampoco logró sostener su actividad. En ese segmento, la venta de combustibles —utilizada como indicador aproximado del movimiento del sector— evidenció una caída del 0,3% interanual.

Pese al escenario negativo, marzo mostró una recuperación mensual respecto a febrero. La producción automotriz creció 40,8%, las exportaciones aumentaron 40,2% y las ventas de combustible avanzaron 8,2%.
Sin embargo, desde AFAC aclararon que los datos no están desestacionalizados y que las variaciones responden en parte a cuestiones vinculadas al calendario y a las vacaciones.
Fuentes empresarias explicaron además que el repunte de marzo se debió principalmente a la reactivación de plantas que habían reducido o frenado su actividad por acumulación de stock y falta de ventas durante los primeros meses del año.
“Las terminales acumularon stocks que no pudieron vender en enero y febrero. Esos meses pararon y en marzo retomaron producción”, señalaron desde el sector.

No obstante, especialistas advirtieron que la mejora no se habría sostenido en abril y que comienzan a aparecer indicios de una nueva desaceleración.
A la caída de la actividad local se suma además la creciente presión de los vehículos importados. De acuerdo con los últimos datos de comercio exterior, el sector automotor fue uno de los pocos que mantuvo un fuerte nivel de importaciones durante abril.
En concreto, la importación de vehículos aumentó 3% interanual, mientras que en el acumulado anual el crecimiento alcanza el 21,3%.
Dentro de ese universo, los vehículos híbridos registraron un incremento del 216,7% en abril, mientras que los eléctricos se dispararon un 3.898,8%, con China como principal país de origen.
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En este contexto, representantes de la cadena automotriz argentina participaron recientemente de la firma de la Declaración de Quito junto a entidades de 18 países de la región.
El acuerdo, impulsado por cámaras empresarias como ACARA y ADEFA, busca reducir impuestos, eliminar aranceles y acelerar la renovación del parque automotor mediante vehículos menos contaminantes.
El presidente de ACARA, Sebastián Beato, sostuvo que la industria automotriz latinoamericana “busca reorganizarse frente a la presión del comercio global, la transición energética y el avance de nuevos competidores internacionales”.
Mientras tanto, el sector observa con preocupación la evolución del consumo interno y el impacto de la apertura importadora sobre la producción nacional, en un escenario donde las terminales y fabricantes locales continúan operando con altos niveles de incertidumbre.
Inflación de mayo: fuerte suba de alimentos y presión de regulados mantienen al IPC por encima del 2%https://t.co/wRyeGPLbXC pic.twitter.com/bxVhTnUSdT
— Radio Up 95.5 (@radioup955) May 22, 2026



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