La tensión internacional volvió a escalar luego de que Irán advirtiera que contraatacará la infraestructura de la región si Estados Unidos decide atacar sus centrales energéticas, en el marco del conflicto por la circulación de buques en el estrecho de Ormuz, una de las rutas comerciales más importantes del planeta. La advertencia surge tras el ultimátum del presidente estadounidense Donald Trump, quien exigió la reapertura del paso marítimo y amenazó con destruir instalaciones eléctricas iraníes si no se restablece la circulación.
Según informaron fuentes oficiales, Teherán considera que cualquier ataque a su infraestructura energética será respondido con represalias directas, lo que eleva la preocupación internacional por una posible escalada militar en Medio Oriente.
Irán asegura que mantiene el control interno
El primer vicepresidente iraní, Mohammad Reza Aref, señaló que las reservas de energía, alimentos y combustible se encuentran en buenas condiciones, y buscó transmitir tranquilidad a la población ante el escenario de tensión.
“No existe preocupación alguna por el suministro de energía, combustible y productos básicos”, afirmó el funcionario en declaraciones difundidas por medios oficiales iraníes.
Además, aseguró que el país adoptó medidas para garantizar el funcionamiento normal de los servicios esenciales, incluyendo redes de distribución, sistemas bancarios y medios de pago. “Las redes de distribución, los servicios bancarios y los sistemas de pago funcionan sin interrupción y la vida en el país transcurre con normalidad”, sostuvo Aref.
El estrecho de Ormuz, clave para el petróleo mundial
El conflicto gira en torno al estrecho de Ormuz, un corredor marítimo estratégico por donde circula más del 20% del petróleo que se comercializa en el mundo, lo que lo convierte en un punto crítico para la economía global.
La amenaza de un enfrentamiento directo entre Estados Unidos e Irán genera preocupación en los mercados internacionales, ya que cualquier interrupción en la circulación de buques podría impactar en los precios del petróleo, el comercio internacional y la estabilidad energética mundial.



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