El decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Misiones, Horacio Simes, explicó que la inflación reciente “ha obedecido principalmente a bienes regulados y estacionales”, lo que abre la posibilidad de cierta desaceleración en los próximos meses.
Sin embargo, advirtió que el problema de fondo persiste: “todavía el piso por encima del 2% sigue siendo elevado para el ritmo de ingresos de la población”, lo que impacta directamente en el consumo y la actividad económica.
Críticas al enfoque del Gobierno
Simes cuestionó el enfoque oficial y sostuvo que existe un error en el diagnóstico sobre las causas de la inflación.
Según explicó, la estrategia se centra en factores monetarios, pero deja de lado otros elementos clave como la inercia inflacionaria, los costos y el tipo de cambio: “El gobierno está fallando principalmente en el diagnóstico y en las medidas de política económica dirigidas a combatir la inflación”, afirmó.

Además, puso en duda las proyecciones optimistas del Ejecutivo:
“Hemos escuchado promesas similares en los últimos 18 meses y no han sucedido”, señaló.
Salarios, consumo y tensiones económicas
Sobre la relación entre salarios e inflación, el economista planteó que no existe una relación automática ni proporcional, aunque reconoció que un aumento del poder adquisitivo puede generar presión sobre los precios.
De todos modos, consideró que el problema es más complejo y depende de factores estructurales:
“En una economía con alta capacidad instalada, el traslado a precios no debería ser tan importante”, explicó, aunque advirtió sobre limitaciones como la inversión, la competencia y la concentración de mercado.
Preocupación por empleo y pobreza
Simes también advirtió que, más allá de la inflación, persisten problemas estructurales: desempleo, endeudamiento, informalidad laboral y pobreza.

En ese sentido, remarcó que la mejora de algunos indicadores no alcanza si no se aborda el deterioro general de los ingresos, especialmente en sectores informales y trabajadores públicos.
Universidad pública en alerta
En el cierre, el economista se refirió a la situación crítica de la universidad pública, en el marco del aniversario de la Universidad Nacional de Misiones.
“Nos encontramos celebrando en un contexto muy difícil”, expresó, al tiempo que detalló reclamos por salarios, presupuesto y falta de financiamiento para infraestructura y tecnología.
Bajo el lema “la universidad no se apaga”, docentes y no docentes llevan adelante medidas de fuerza ante lo que califican como un “deterioro muy marcado” del sistema.



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