En el estadio Salt Lake de Calcuta, en el estado de Bengala Occidental, la visita de Lionel Messi este sábado derivó en un verdadero escándalo cuando el capitán de la Selección Argentina saludó al público y se retiró sin disputar los minutos prometidos, pese a que muchos asistentes habían pagado más de 100 dólares por su entrada, lo que provocó incidentes, destrozos y reclamos contra la organización.
La jornada había comenzado con un clima de euforia total. Messi fue recibido por miles de fanáticos que coreaban su nombre, acompañado por Rodrigo De Paul y Luis Suárez, en una gira promocional que lo mantiene en la India hasta el lunes. Sin embargo, la ilusión se desmoronó rápidamente cuando el rosarino dio una vuelta olímpica de saludo y abandonó el estadio de inmediato.

Según reportaron medios locales, tras confirmarse que Messi no jugaría, estalló la bronca de un sector del público: hubo invasión del campo de juego, asientos arrancados y botellas arrojadas desde las tribunas, obligando a la intervención de la seguridad.
“Ver a Messi era un sueño, pero no tuve la oportunidad de verlo por la desorganización”, expresó Nabin Chatterjee, un empresario de 37 años, uno de los tantos asistentes que manifestaron su enojo.
La visita del campeón del mundo forma parte de un extenso recorrido que incluye Calcuta, Hyderabad, Bombay y Nueva Delhi, donde está previsto un encuentro con el primer ministro Narendra Modi, además de autoridades y figuras locales. Como antesala, se presentó una estatua de 21 metros que lo muestra levantando la Copa del Mundo de Qatar 2022.

El programa de la GOAT Tour contempla además recreaciones escenográficas de su casa en Miami, un trono simbólico y un partido exhibición de siete contra siete en Hyderabad, acompañado por un show musical. No obstante, lo ocurrido en Calcuta dejó serias dudas sobre la organización del evento y abrió una fuerte polémica entre los seguidores del ídolo argentino.



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