En una jornada marcada por la tensión y el rápido despliegue de las fuerzas de seguridad, los vecinos del barrio Miguel de Güemes en Posadas vivieron momentos de profunda incertidumbre. El hecho se desencadenó durante el mediodía de este jueves 8 de enero de 2026, cuando un aviso de emergencia alertó a las autoridades locales sobre un incendio de proporciones considerables que amenazaba con destruir una propiedad privada.
Eran aproximadamente las 12:45 horas cuando el personal de la Comisaría 18 de la capital misionera recibió el reporte. Al constituirse en el sitio exacto del siniestro, ubicado en las inmediaciones de la intersección de las calles 150 y Ombú, los uniformados confirmaron la gravedad de la situación. Un foco ígneo de gran magnitud se propagaba con rapidez por la estructura del inmueble, generando columnas de humo visibles desde varios puntos de la zona sur de la ciudad.
Ante el inminente peligro de expansión del fuego hacia viviendas linderas, los efectivos policiales activaron de inmediato un riguroso protocolo de emergencia. La prioridad absoluta fue la evacuación preventiva de los residentes del sector y de los transeúntes que circulaban por el área afectada. Esta maniobra fue fundamental para despejar el terreno antes del arribo de los especialistas en combate contra el fuego.

El incendio en vivienda de Posadas dejó solo daños materiales
Minutos después del pedido de auxilio, una dotación de la Dirección de Bomberos de la Policía de Misiones llegó al lugar del hecho. Con equipamiento especializado y un despliegue táctico coordinado, los brigadistas comenzaron las tareas de enfriamiento y ataque directo a las llamas. El combate contra el fuego se extendió por un tiempo prolongado debido a la intensidad de la combustión, pero finalmente el personal logró controlar el incendio de manera definitiva.
Tras las pericias preliminares en el terreno, las autoridades confirmaron una noticia que trajo alivio a la comunidad: no se registraron personas lesionadas ni afectados por inhalación de monóxido de carbono. El éxito de la operación conjunta entre la policía y los bomberos permitió que el incidente se limitara exclusivamente a daños materiales en la estructura edilicia y el mobiliario interior.
Una vez sofocado el fuego, especialistas de la policía científica y peritos de bomberos comenzaron a trabajar en la escena para determinar las causas que originaron el desastre. Hasta el momento no se descarta ninguna hipótesis, desde un posible cortocircuito eléctrico hasta algún factor externo accidental. La vivienda quedó bajo resguardo para finalizar los informes técnicos correspondientes que permitirán esclarecer el origen exacto del foco ígneo en esta calurosa tarde de enero.
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