Guaraní Antonio Franco no logra encontrar el rumbo en la Superliga posadeña y volvió a tropezar. Esta vez fue derrota 2-1 ante La Picada, en el estadio de Jorge Gibson Brown, por la segunda fecha del certamen.
El equipo de Villa Sarita sumó su segunda caída consecutiva y dejó una imagen que preocupa, no solo por el resultado sino también por la falta de contundencia en momentos clave.

Dominio sin gol: el gran problema
Durante la primera mitad, Guaraní fue claramente superior. Manejó la pelota, tomó la iniciativa y generó varias situaciones claras, pero volvió a evidenciar su principal déficit: la falta de eficacia.
Del otro lado, La Picada apostó a un planteo sólido y encontró respuestas en su defensa, con una zaga central firme que logró sostener el cero en momentos de máxima presión.
Y como suele ocurrir en el fútbol, cuando no se aprovechan las oportunidades, se paga caro. Sobre el cierre del primer tiempo, en su única llegada profunda, el “Tren del Oeste” golpeó primero y se fue al descanso en ventaja.

Golpe final y reacción tardía
En el complemento, el partido se emparejó. Guaraní intentó ir en busca del empate, pero lo hizo con más empuje que ideas, mientras que La Picada encontró espacios para lastimar de contra.
Cuando el partido se terminaba, llegó el segundo golpe que prácticamente sentenció la historia. Ya en tiempo de descuento, Mauro Gómez descontó para el “Franjeado”, pero no hubo tiempo para más.

Un presente que enciende alarmas
El arranque de Guaraní es preocupante. Más allá de los resultados, el equipo muestra irregularidad en el rendimiento y bajo nivel en algunas de sus figuras, lo que genera inquietud en su gente.
Con dos derrotas en igual cantidad de presentaciones, el margen de error se achica y la necesidad de reacción es inmediata.

La Picada, eficacia y orden
Por su parte, La Picada volvió a demostrar que puede ser un equipo peligroso cuando ejecuta bien su plan. Ordenado en defensa y efectivo en ataque, se llevó un triunfo valioso que lo posiciona como uno de los animadores del torneo.
Tiempo de respuestas
Guaraní deberá reaccionar rápido si quiere meterse en la pelea. El torneo recién comienza, pero el presente obliga a cambiar la cara cuanto antes para no perder terreno en la Superliga posadeña.



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