La inseguridad en la zona fronteriza sumó un nuevo y violento capítulo este domingo. Un asalto tipo comando de alta precisión se registró durante la madrugada del 15 de febrero en el populoso barrio Buena Vista de la ciudad de Encarnación, Paraguay.
El blanco del ataque fue el reconocido local comercial “Casa Misiones”, ubicado estratégicamente sobre la calle Juana María de Lara. Según los informes preliminares de la Comisaría 2ª, el episodio ocurrió cerca de las 02:50 horas, cuando la ciudad todavía dormía.
Los delincuentes, que serían entre seis y siete hombres, llegaron al lugar a bordo de un automóvil color plateado. Actuaron con una coordinación asombrosa, cubriendo sus rostros con pasamontañas y portando armas de fuego de grueso calibre para intimidar a cualquiera que se cruzara en su camino.
La primera víctima de la banda fue el custodio del establecimiento, Dionisio Miño, un hombre de nacionalidad argentina y 70 años. El trabajador fue rápidamente reducido por los malvivientes, quienes lo neutralizaron bajo amenaza de muerte para poder ganar acceso al interior del comercio sin activar alarmas tempranas.
Una vez que lograron franquear la entrada, el objetivo de los delincuentes fue claro y directo. No perdieron tiempo revisando cajas menores; se dirigieron hacia un depósito donde se encontraba una caja de gran tamaño repleta de aparatos celulares de diversas marcas y modelos de alta gama.
El propietario del local, el ciudadano libanés Assem Bjeije, de 59 años, confirmó que el valor de la mercadería sustraída es millonario. Los sujetos se movieron con una logística aceitada, cargando el botín en el vehículo en cuestión de pocos minutos.
Para asegurar su impunidad, los asaltantes ejecutaron una maniobra recurrente en el hampa profesional: arrancaron y se llevaron el equipo DVR del circuito cerrado. Al llevarse el grabador de video, los delincuentes eliminaron los registros fílmicos directos del asalto, complicando la identificación inmediata por parte de las autoridades.
Tras concretar el atraco, la banda se dio a la fuga con rumbo desconocido. Minutos después, y tras lograr dar aviso a la policía, personal de la Policía Nacional se constituyó en el lugar para iniciar las primeras actuaciones de rigor.
En el sitio trabajaron efectivos de los departamentos de Criminalística e Investigaciones, quienes buscaron huellas dactilares y otras evidencias que los ladrones pudieran haber dejado en su apuro. La fiscalía de turno ya tomó intervención y el caso fue comunicado al Ministerio Público.
Por estas horas, se analizan cámaras de seguridad de los locales vecinos y de la vía pública para intentar trazar la ruta de escape del automóvil plateado. Los investigadores no descartan que se trate de una banda con conexiones locales que conocía perfectamente el movimiento de Casa Misiones.
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