El Gobierno nacional oficializó este viernes una profunda reestructuración del Ministerio de Seguridad Nacional mediante el Decreto 327/2026, publicado en el Boletín Oficial. La medida redefine competencias internas, modifica el organigrama vigente desde 2019 y suma nuevas dependencias orientadas al fortalecimiento institucional, la coordinación federal, la modernización penitenciaria y la formación de las fuerzas de seguridad.
La normativa lleva la firma del presidente Javier Milei y de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y según argumenta el texto oficial, los cambios buscan “una mejor gestión de las competencias asignadas” al ministerio y una adecuación operativa de la estructura nacional de seguridad.
Nueva Subsecretaría de Asuntos Estratégicos y Fortalecimiento Institucional
Uno de los principales cambios introducidos por el Ejecutivo fue la creación de la Subsecretaría de Asuntos Estratégicos y Fortalecimiento Institucional, un área que tendrá bajo su órbita políticas vinculadas a la formación, profesionalización y cooperación internacional de las fuerzas federales.
Dentro de esta nueva estructura funcionará la Dirección Nacional de Formación y Desarrollo Profesional, además de áreas específicas orientadas al entrenamiento, ingreso, evaluación y carrera profesional del personal de seguridad.
La reestructuración también incorporó espacios dedicados a la cooperación internacional y al vínculo con organismos de financiamiento externo, con el objetivo de fortalecer programas de asistencia técnica y articulación internacional en materia de seguridad.
Cambios en la coordinación federal y despliegue territorial
El decreto redefinió además funciones de la Secretaría de Seguridad Nacional y de las subsecretarías de Intervención Federal y Despliegue Territorial, incorporando nuevas herramientas de articulación operativa con provincias y organismos públicos y privados.
En paralelo, el Gobierno reforzó la estructura de la Subsecretaría de Articulación Federal, particularmente en lo relacionado con el funcionamiento del Consejo de Seguridad Interior y el Comité de Crisis.
Según establece la normativa, las nuevas funciones apuntan a mejorar la coordinación entre fuerzas federales y provinciales, especialmente en sectores considerados estratégicos para la seguridad interior.

Nuevas áreas para el sistema penitenciario federal
La reforma también avanzó sobre el sistema penitenciario federal, incorporando nuevas direcciones nacionales orientadas a la modernización de la infraestructura carcelaria y a políticas de reinserción social.
Entre las áreas creadas se encuentra la Dirección de Asistencia de Personas Bajo Vigilancia Electrónica, que tendrá como misión coordinar la implementación y monitoreo de tobilleras electrónicas como alternativa a medidas restrictivas de la libertad.
A su vez, el Ejecutivo creó la Dirección Nacional de Modernización del Sistema y de la Arquitectura Penitenciaria, destinada al diagnóstico de la infraestructura penitenciaria y a la planificación de ampliaciones y nuevas obras en unidades federales.
Otra incorporación relevante es la Dirección Nacional de Reinserción Social, enfocada en desarrollar programas de acompañamiento para personas privadas de la libertad y políticas orientadas a facilitar su reintegración laboral y social una vez cumplidas las condenas.
Bienestar del personal y salud integral
El decreto también amplió las competencias de la Secretaría de Coordinación Administrativa, incorporando objetivos vinculados al bienestar integral del personal de las fuerzas federales.
Dentro de las nuevas funciones se incluyen políticas de asistencia relacionadas con la salud física y mental de los efectivos y de sus grupos familiares, en un contexto donde las problemáticas asociadas al estrés operativo y las condiciones laborales comenzaron a ocupar un lugar más visible dentro de las políticas de seguridad.
Auditoría, tecnología y lucha contra el crimen organizado
La reestructuración alcanzó además áreas de auditoría, logística, tecnología, asuntos jurídicos, comunicación institucional y administración interna.
En ese marco, el decreto dispuso modificaciones, reasignaciones y derogaciones de cargos comprendidos dentro del convenio del Sistema Nacional de Empleo Público (SINEP), con el objetivo de adecuar la estructura administrativa al nuevo esquema ministerial.
En el plano internacional, el Ejecutivo redefinió funciones de la Secretaría de Lucha contra el Narcotráfico y la Criminalidad Organizada, reforzando su participación en organismos especializados en narcotráfico, terrorismo y crimen organizado transnacional.
Vigencia inmediata y financiamiento
La normativa establece que todos los cambios entraron en vigencia desde el día de su dictado y aclara que el financiamiento de la nueva estructura será afrontado con partidas presupuestarias ya asignadas al Ministerio de Seguridad Nacional, sin requerir ampliaciones presupuestarias adicionales.
Con esta reorganización, el Gobierno busca consolidar una estructura ministerial más enfocada en la coordinación federal, la profesionalización de las fuerzas y la modernización del sistema penitenciario, en medio de una agenda nacional marcada por el combate al narcotráfico, el crimen organizado y la seguridad interior.
El consumo de carne vacuna cayó a mínimos históricos y en Misiones la baja ronda entre el 30% y el 40%https://t.co/x5qFP13Rk8 pic.twitter.com/kBqRVUO5Aw
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