Federico González, analista político con proyección nacional, confirmó en el programa “Realidad Mixta” (Radio Up) que decidió competir por la Presidencia en 2027 y que ya está en marcha con un armado político propio. “Es una decisión que hemos tomado hace un par de meses. Estamos trabajando”, afirmó al abrir una entrevista donde combinó diagnóstico económico, crítica al gobierno de Javier Milei y una hoja de ruta que denominó “desarrollo inteligente siglo XXI”.
González anticipó que está terminando un libro con “100 propuestas para la Argentina futura” y explicó que su iniciativa busca recuperar una experiencia histórica que, a su juicio, quedó inconclusa: “Nuestra propuesta retoma algo que en la historia argentina quedó trunco, que fue el desarrollismo de Frondizi y Frigerio en la década del 60”.

“Volver a ese espíritu”, pero con industrias del conocimiento
En su planteo, González describió el país industrial que, según su mirada, representó aquella etapa: “Era un país donde se fabricaban autos, se fabricaban aviones, se fabricaban barcos”. A partir de esa referencia, insistió en que el desafío actual es replicar ese impulso con herramientas del presente: “Hay que volver a ese espíritu, por supuesto adaptado al siglo XXI, que es el siglo de las industrias del conocimiento, la computación, la inteligencia artificial, las biotecnologías”.
Bajo esa lógica, contó que su espacio definió el nombre del proyecto: “Llamamos a nuestro proyecto desarrollo inteligente siglo XXI”.
Crítica a Milei: “Un industricidio” y destrucción de ciencia y educación
Uno de los tramos más duros de la entrevista estuvo dirigido al Gobierno nacional. González aseguró que “muchos piensan lo mismo” y afirmó: “Lo que está logrando Milei es un industricidio”. En esa línea, sostuvo que el daño será difícil de revertir: “La destrucción que está haciendo Milei a la sociedad argentina nos va a costar mucho revertirla, porque no solamente está destruyendo la industria, sino que está destruyendo a dos pilares esenciales, que son el sistema científico tecnológico y el sistema educativo”.
Para el analista, el rumbo del país debería estructurarse a partir de tres pilares, que definió como “revoluciones” conectadas entre sí: “El desarrollo inteligente parte de tres pilares: hay que hacer una revolución industrial, hay que hacer una revolución educativa y hay que hacer una revolución científico tecnológica. Y todas esas revoluciones están relacionadas”.

La metáfora del “pescado” y “la fábrica”: “No enseñó a pescar, sino a destruir”
González retomó una frase que adjudicó al presidente Milei durante la campaña, y la contrastó con su crítica actual: recordó que Milei decía que el kirchnerismo “te daba el pescado cocinado” y que él agregaba que “te vamos a enseñar a pescar” y hasta “a crear la fábrica de pescado”. Su conclusión fue lapidaria: “No enseñó a pescar ni a crear ninguna fábrica, sino a destruirla”.
Estado “inteligente”: “Todos los países desarrollados lo tienen”
En otro eje central, González rechazó lo que definió como un “prejuicio dogmático” contra el Estado. “Hay en el fondo un prejuicio dogmático: que el Estado intrínsecamente no sirve”, dijo, y lo consideró una “simplificación y exageración”.
Desde su enfoque, el denominador común de las potencias es el rol estatal eficiente: “Todos los países desarrollados tienen un Estado inteligente, más o menos inteligente, y además eso es transideológico: Estados Unidos es una potencia, China es una potencia, los países nórdicos son países desarrollados, Japón es un país desarrollado. ¿Qué tienen en común? Que tienen un Estado inteligente”.
Y definió esa idea en términos prácticos: “Un Estado inteligente es el que sabe apalancar donde hay que apalancar”.

“Educación 5.0” y vocaciones empresarias: “Emprendedor no es cuentapropista”
González conectó educación con producción y empleo. Propuso una “revolución educativa 5.0” y pidió pensar la formación desde la escuela para construir vocaciones empresarias: “Hay que pensar a la educación en términos de desarrollar las vocaciones empresarias y emprendedoras”.
En ese punto marcó una distinción: “Emprendedor no es ser cuentapropista y trabajar para una aplicación y pensarse como ‘soy mi propio jefe’. Emprendedor es el que crea una empresa”.
Según su argumentación, la salida laboral depende de multiplicar firmas privadas: “Necesitamos un ejército de emprendedores que creen miles de empresas y que cada empresa es un multiplicador de puestos de trabajo”.
Empleo: “Perdimos 250.000 puestos” y “hay que crear un millón”
En otro tramo, González aseguró que el actual rumbo dejó un saldo fuerte en el mercado laboral: “Con este gobierno perdimos 250.000 puestos de trabajo”. A partir de ese diagnóstico, trazó el objetivo que considera necesario: “Necesitamos recuperar eso y crear 1 millón de puestos de trabajo más. Y de la única manera que lo vamos a hacer es creando empresas”.
También descartó una alternativa que suele aparecer en el debate público: “Los empresarios no se importan. Los empresarios se estimulan poniendo el sistema científico tecnológico y la educación al servicio de que cada argentino se piense como un potencial empresario”.

“Círculo rojo”: “Se agarra la cabeza y dice ‘¿Qué hicimos?’”
Consultado sobre cómo evalúan las decisiones de Milei los sectores de poder económico y político, González respondió con una frase directa: “Yo creo que el círculo rojo se agarra la cabeza y dice: ‘¿Qué hicimos? ¿Cómo es que nos encandilamos?’”.
Dijo que el modelo previo era inviable, pero que eso no habilita cualquier reemplazo: “Que algo sea un modelo inviable no quiere decir que cualquier cosa sea viable”.
Y cuestionó la idea de que con ordenar la macro todo se arregla: “El orden de las cuentas públicas es una condición necesaria, eso hay que hacerlo, no a cualquier costo, no con cualquier sufrimiento, pero además es insuficiente”.
“La motosierra no crea”: falta “semilla, abono y cosechadora”
González sintetizó su crítica al plan económico del Gobierno con una metáfora: “Milei solo contiene como herramienta la motosierra. La motosierra sirve para cortar y sacar, pero no sirve para crear”. Y remató: “En el ideario de Milei no está la semilla, el abono, la cosechadora, y tiene que estar porque si no una economía no crece”.
También lo definió como un enfoque casi “religioso”: “Él cree que si arreglan las cuentas públicas todo va a surgir por generación espontánea. Y eso no está ocurriendo”.
RIGI y “atracción asimétrica”: “No generan empleo” y desplazan pymes
Sobre el RIGI, González señaló que puede atraer capitales, pero cuestionó el impacto real: “El RIGI trajo algunos capitales, pero es una atracción asimétrica, porque son capitales que no tienen incidencia en la matriz insumo-producto y no generan empleo”.
En ese marco, advirtió sobre un reemplazo de estructura productiva: “Estamos aniquilando pymes que son generadoras de empleo a cambio de capitales concentrados que son extractivos”.
Espacio político: “Ni estatismo ni libertarismo ciego”
Ante la pregunta por la posibilidad de abrirse paso en un escenario polarizado, González se mostró cauteloso: “Es difícil cuando una sociedad está polarizada y cuando hay un gobierno que maneja un aparato propagandístico… es muy difícil abrirse paso en ese ruido”. Pero insistió en que los procesos no son inmediatos: “Nada se hace de la noche a la mañana y nada se hace sin sacrificio”.
En su lectura, la sociedad ya comprendió una parte del problema: “La sociedad se dio cuenta de que el estatismo no sirve, pero que el libertarismo ciego, dogmático y cruel tampoco sirve”.
Por eso planteó su propuesta como síntesis: “Desarrollismo inteligente es una propuesta de síntesis”. Y fijó una meta de país: “La realidad indica que tenemos que pensar cómo reflotamos la industria, cómo nos transformamos en ese país que en los años 60 tuvo todo eso que hoy no tiene”.
Al cierre, el conductor lo presentó como “candidato a presidente de Argentina 2027” y González dejó abierta la puerta a nuevas entrevistas para seguir discutiendo su agenda y el escenario político nacional.



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