El director de la consultora Enter, Pablo Pérez Palladino, analizó en Radio Up los principales escándalos políticos de 2025 y su repercusión digital. El caso “Libra” lideró las menciones, seguido por la condena de Cristina Kirchner, el “caso Spagnuolo” y el reciente episodio que involucró a José Luis Espert.
Cómo se comportaron las redes, los medios y la “tropa libertaria” en un año marcado por la hipermediatización.

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Cuatro escándalos y millones de menciones
El 2025 político argentino no solo se midió en votos o encuestas, sino también en millones de menciones, hashtags y picos de tendencia. Así lo explicó Pablo Pérez Palladino, director de la consultora Enter, al analizar en “Arriba la Radio” los principales episodios que dominaron las redes sociales este año.
Según el informe, hubo cuatro grandes escándalos políticos que marcaron la agenda digital: el caso “Libra”, la condena de Cristina Fernández de Kirchner, el caso Spagnulo —vinculado a la Agencia Nacional de Discapacidad— y, más recientemente, el caso José Luis Espert, que cerró el listado como el cuarto evento más mencionado en el ecosistema digital.
“Vimos que esta conversación tuvo un centro bastante complejo, aunque más moderado que otros casos. El de Espert generó curiosidad, especialmente por el papel de Fred Machado, que completó este episodio”, detalló Palladino.
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Machado y la curiosidad como motor de búsquedas
A diferencia de otros procesos, explicó el analista, esta vez el interés público se concentró tanto en el protagonista como en su entorno, especialmente en la figura de Machado. “La gente quería saber quién era la otra parte de la historia. Los medios ayudaron a construir ese relato, contando quién era y de dónde venía”, describió.
El seguimiento mediático, las búsquedas en Google y la conversación en redes mostraron que el público consumió el caso como una historia por capítulos, con picos de atención vinculados a declaraciones, rumores y filtraciones.

Libra y Cristina, los más virales del año
El caso Libra fue el más relevante en términos de volumen, alcanzando millones de menciones y marcando el punto máximo de conversación política del año. En segundo lugar, la condena a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner tuvo un alto impacto, impulsado por la militancia y la estructura comunicacional del kirchnerismo.
“Fue un hecho que se cocinó a fuego lento y que mantuvo la atención durante meses. A eso se sumó la movilización digital del espacio político de la exmandataria”, indicó el director de Enter.
El caso Spagnulo, en tanto, ocupó el tercer lugar por su vínculo con denuncias de corrupción y coimas, y por la relación que parte de la opinión pública estableció entre ese episodio y el de Libra.
Espert: un escándalo mediatizado y con tono moderado
El caso José Luis Espert, cuarto en el ranking de Enter, tuvo una repercusión más acotada pero constante. “Fue una conversación moderada, pero con varios momentos fuertes, y con una presencia mediática enorme. Los medios tomaron la noticia sin tomar partido, lo que generó un tono general más neutro”, señaló Palladino.
Según el análisis, predominaron las menciones neutras, seguidas de un leve saldo positivo. Sin embargo, la “tropa libertaria” perdió capacidad de instalación, ya que se concentró más en atacar al kirchnerismo que en defender al economista.
“Les fue difícil lograr coherencia y fuerza narrativa. En lugar de sostener a Espert, intentaron desviar la atención hacia otros actores como Grabois o Taiá, con poco eco en la conversación general”, explicó el consultor.

La narrativa presidencial y el sincericidio digital
El informe de Enter también relevó la influencia de Javier Milei en este tipo de eventos, incluso cuando no era el protagonista directo. Su entrevista en La Nación+, donde habló sobre la condena a Cristina Kirchner, reavivó la discusión digital y legal y dejó entrever que fue quien pidió su encarcelamiento.
“Ese sincericidio lo dejó en una situación incómoda. Parte del público lo interpretó como una venganza política, pero otros lo validaron por su franqueza”, sostuvo Palladino.
La conversación sobre Milei mostró un equilibrio entre menciones positivas y negativas, aunque con una carga crítica superior a la habitual.

Ecosistema libertario: presencia, pero menos impacto
Pérez Palladino también se refirió al papel de los canales digitales afines al gobierno, especialmente en YouTube y X (ex Twitter). “Siguen teniendo capacidad de acción y comunicación, pero les cuesta más construir una narrativa positiva. Las audiencias ya no reaccionan igual que en la primera etapa del gobierno”, señaló.
Medios como La Nación+ o canales vinculados al liberalismo mantuvieron influencia, aunque sin lograr el mismo efecto multiplicador de los inicios de gestión.

Pérez Palladino concluyó que el 2025 digital argentino mostró una ciudadanía más observadora que fanática, capaz de seguir los escándalos sin la pasión de otros años. Los medios tradicionales recuperaron centralidad, mientras las “tropas digitales” de todos los espacios políticos mostraron signos de desgaste.
“Fue un año de narrativas cruzadas. El público ya no reacciona con furia inmediata: quiere entender antes que creer”, resumió.



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