El informe de abril de 2026 del sistema QMonitor, elaborado por QSocial Big Data y difundido por la Agencia Noticias Argentinas, revela que el humor social en Argentina continúa en descenso por tercer mes consecutivo, afectado por el deterioro económico, la suba del desempleo y la pérdida de confianza en el gobierno de Javier Milei. El relevamiento, basado en encuestas y etnografía digital, muestra que la crisis impacta directamente en la vida cotidiana, debilitando las expectativas y reduciendo la tolerancia social al ajuste.
El estudio registra que la evaluación positiva de la situación del país alcanza su nivel más bajo histórico, en un contexto de creciente malestar generalizado. En este escenario, el desempleo se posiciona como la principal preocupación de los argentinos, desplazando a la inflación, que vuelve al segundo lugar tras varios meses. Este cambio refleja un giro en las prioridades sociales, vinculado a la pérdida de estabilidad laboral y la incertidumbre económica.
En paralelo, el apoyo al Gobierno nacional vuelve a caer y se ubica entre los niveles más bajos de la serie, con un retroceso marcado en sectores que anteriormente acompañaban la gestión, como votantes del PRO e independientes. A esto se suma un dato crítico: la percepción de corrupción crece y alcanza su punto más alto, lo que impacta de lleno en la confianza institucional.
Otro de los indicadores sensibles es el vínculo entre la sociedad y el Presidente. Según el informe, la imagen de Javier Milei cae cinco puntos y su diferencial se consolida en terreno negativo, mientras que los niveles de empatía y confianza hacia su figura muestran una fuerte retracción. Además, la tolerancia al ajuste económico desciende del 42% al 35%, incluso entre sus propios votantes, lo que evidencia un desgaste en la base de apoyo oficialista.
En el plano económico, los datos son aún más contundentes. La evaluación negativa de la economía sube doce puntos y alcanza el 48%, mientras que el escepticismo sobre el futuro crece del 36% al 52%, marcando un fuerte deterioro en las expectativas. En este contexto, se intensifica el reclamo social para que el Gobierno priorice la recuperación del salario y la generación de empleo.
La crisis también se refleja en la economía doméstica: siete de cada diez argentinos deben recurrir a mecanismos de financiamiento para cubrir gastos básicos, ya sea mediante ahorros, tarjetas o préstamos. A su vez, más del 60% reporta despidos en su entorno cercano en los últimos meses, lo que da cuenta de la profundidad del impacto laboral.
Pese a este escenario adverso para el oficialismo, la oposición no logra capitalizar el descontento social. El informe indica que Cristina Fernández de Kirchner se mantiene como la principal figura opositora, aunque sin que emerja una alternativa clara capaz de canalizar el malestar creciente de la sociedad.



//



