En una pequeña sala de ensayo que funciona dentro de su propia casa, la música se convierte todos los días en una herramienta de encuentro, aprendizaje y construcción colectiva. Allí, en Concepción de la Sierra, la profesora Anabella Sánchez dirige una academia musical que reúne a cerca de 80 alumnos de distintas edades, desde niños de apenas cinco años hasta adultos que encuentran en la música un espacio para expresarse y compartir.
La docente, que además se desempeña en la Escuela N.º 26 “Centenario de Julio”, volvió a captar la atención de las redes sociales luego de presentar una original versión mundialista de “Ji Ji Ji”, el emblemático tema de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, para alentar a la Selección Argentina.
La iniciativa fue grabada junto a dos de sus alumnos: Nacho Moreyra, en guitarra, e Iván Lesiw, en bajo, mientras que Sánchez asumió la batería y la voz principal. El resultado fue una producción sencilla, espontánea y cargada de energía que rápidamente comenzó a circular entre vecinos, estudiantes y fanáticos del rock nacional.

Del rock a la pasión futbolera
La idea surgió de manera natural. Fanática del rock nacional e internacional, Anabella encontró en la cercanía de la cita mundialista una oportunidad perfecta para unir dos pasiones profundamente arraigadas en la cultura argentina: la música y el fútbol. “Soy rockera, todo lo que tenga que ver con el rock me encanta. Trabajo toda la semana con los chicos y pensé que no había mejor oportunidad que aprovechar el clima mundialista”, explicó durante una entrevista en Radio Up.
La elección de “Ji Ji Ji” no fue casual. Su potencia, su ritmo y la histórica relación del tema con las multitudes hicieron que pareciera ideal para transformarse en un himno de cancha.
Además, el contexto cultural también influyó. La reciente partida del legendario cantante conocido como el Indio Solari había generado una fuerte movilización emocional entre los seguidores del rock argentino, algo que la docente percibió claramente. “Es un tema que tiene pogo, tiene energía de cancha, tiene fuerza. La idea nació prácticamente sola”, resumió.
Una academia que crece desde el esfuerzo y la pasión
Aunque todavía no posee un nombre formal, la academia que dirige Sánchez se ha convertido en un verdadero semillero musical en Concepción de la Sierra.
Durante años, la profesora construyó este espacio a base de dedicación, compromiso y amor por la enseñanza. Su metodología está centrada en las clases grupales de ensamble, donde los alumnos aprenden a tocar en conjunto, desarrollando habilidades musicales y sociales al mismo tiempo.
La orientación principal está vinculada al rock nacional e internacional, aunque el repertorio también incluye folklore, música popular y canciones en inglés. “Intento que los chicos conozcan distintos estilos. Soy muy fanática de la música retro y trato de transmitirles ese amor por las grandes canciones, sin dejar de lado nuestras raíces”, explicó.
Actualmente, muchos de sus alumnos incorporan esas influencias a su vida cotidiana. Algunos llevan guitarras a la escuela, practican durante los recreos y comparten con sus compañeros las canciones que aprenden en las clases.

La viralización y la emoción compartida
Lo que comenzó como una grabación rápida realizada un domingo terminó generando una repercusión mucho mayor de la esperada.
Según relató la propia docente, el impacto fue inmediato. Al día siguiente, los estudiantes llegaron entusiasmados a las clases y a la escuela para comentarle que habían visto el video y que querían aprender la canción. “Hace mucho tiempo que no me pasaba algo así. Compartir esta experiencia con ellos es lo más lindo. Verlos felices, ver que pudieron entrar a un estudio, grabar, tocar y que la gente los vea, es una alegría enorme”, expresó.
La emoción no fue solamente de los protagonistas. Padres, docentes y vecinos comenzaron a compartir la producción, generando un fenómeno comunitario que superó ampliamente las expectativas iniciales.
El legado del Indio Solari llega a las nuevas generaciones
Uno de los aspectos más interesantes de la experiencia es que permitió acercar la obra del rock nacional a chicos que, por edad, no tuvieron contacto directo con ella.
Muchos estudiantes ya conocían las canciones de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, mientras que otros descubrieron al grupo gracias a esta versión mundialista. “Cuando me pidieron que les enseñara la canción tuve que explicarles que no era mía, que pertenecía a un músico muy importante. Entonces empezamos a hablar sobre la historia del tema, de qué disco era, quiénes eran Los Redondos y por qué son tan importantes para la música argentina”, relató.
De esta manera, el proyecto terminó convirtiéndose también en una experiencia educativa que permitió tender puentes entre distintas generaciones de músicos y oyentes.

La próxima meta: un video con toda la comunidad
Tras la viralización del primer material, ahora el objetivo es más ambicioso. La profesora confirmó que ya trabajan en una nueva versión con mejor calidad de audio y video, incorporando además la participación de estudiantes de distintas instituciones educativas y de vecinos de la localidad.
La propuesta apunta a realizar una grabación en la plaza de Concepción de la Sierra, durante horario escolar y con el acompañamiento de las directoras de los establecimientos educativos. “La idea es que participe todo el pueblo, que los chicos se sumen y que todos podamos alentar juntos a la Selección”, explicó.
Del Mundial al Festival Nacional del Tarefero
Más allá de la fiebre futbolera, la agenda musical de la academia continúa creciendo.
Sánchez adelantó que sus alumnos ya fueron invitados a participar en el Festival Nacional del Tarefero, uno de los eventos culturales más importantes de la región. Allí, la versión mundialista de “Ji Ji Ji” formará parte del repertorio junto a otras interpretaciones preparadas por los estudiantes.
Posteriormente, en noviembre, llegará el tradicional cierre anual de actividades, coincidiendo con el Día de la Música, donde alrededor de 80 alumnos presentarán unas veinte canciones en un espectáculo que ya se ha convertido en una referencia cultural para la comunidad.
Cuando la música construye comunidad
La experiencia impulsada por Anabella Sánchez demuestra que la música puede trascender el entretenimiento para transformarse en una poderosa herramienta educativa y social.
Desde una academia sin nombre oficial, instalada en una casa de Concepción de la Sierra, surgió una propuesta capaz de movilizar a estudiantes, familias, docentes y vecinos alrededor de un proyecto común.
Entre guitarras, bajos, baterías y canciones que atraviesan generaciones, la profesora logró algo que va mucho más allá de una simple grabación viral: construir un espacio donde la creatividad, la identidad cultural y el trabajo colectivo encuentran una misma voz.
Reforzarán la asistencia a personas en situación de calle ante las bajas temperaturas en Posadas https://t.co/uJX9TBJA2p
— Radio Up (@radioupar) June 23, 2026



//



