A una semana del brutal doble femicidio ocurrido en la localidad chaqueña de Quitilipi, la investigación judicial continúa con medidas clave en curso. El principal acusado, identificado como D. O., se negó a declarar durante la audiencia indagatoria y quedó formalmente imputado por delitos de extrema gravedad.
Femicidio y abuso en Chaco: el acusado guardó silencio ante la Justicia
El caso está a cargo del fiscal César Luis Collado, titular de la Fiscalía de Investigación Penal N° 1, quien confirmó que el sospechoso fue imputado por homicidio triplemente agravado por el vínculo, la alevosía y mediar violencia de género en el caso de Juliana Frías, de 37 años. En relación con la adolescente de 17 años, la acusación incluye homicidio agravado por odio de género y abuso sexual con acceso carnal.

Durante la audiencia realizada este miércoles, el imputado optó por abstenerse de declarar. Tras esta decisión, las autoridades ordenaron su traslado al Complejo Penitenciario II de Presidencia Roque Sáenz Peña, como medida preventiva ante posibles riesgos de fuga o autolesión.
En paralelo, la Fiscalía avanza con la recolección de pruebas que permitan consolidar un “plexo probatorio sólido” para elevar la causa a juicio. Entre las diligencias más relevantes, se destacan los peritajes sobre múltiples teléfonos celulares, incluidos los de las víctimas y el acusado, que podrían aportar información determinante para reconstruir los hechos.

Además, se aguardan los resultados finales de las autopsias, que complementarán los datos preliminares ya incorporados al expediente. Según informó el procurador general Jorge Canteros, el atacante habría ingresado de manera sigilosa al domicilio y asesinado a la mujer con un hacha. Posteriormente, se dirigió hacia la adolescente, quien además habría sido víctima de abuso sexual con un objeto cuya naturaleza aún se encuentra bajo análisis pericial.
El crimen ocurrió el pasado 10 de marzo en una vivienda ubicada sobre la avenida 25 de Mayo, donde ambas víctimas fueron halladas sin vida con signos de extrema violencia. La principal hipótesis indica que el ataque se produjo durante la madrugada.
Tras el hecho, el acusado intentó escapar, pero fue detenido horas más tarde en una zona cercana a las rutas 4 y 16. Durante el operativo, incluso amenazó con arrojarse a las vías del tren, situación que fue controlada por efectivos policiales.

En cuanto al entorno familiar, los tres hijos menores de Juliana Frías de 3, 7 y 10 años quedaron bajo el cuidado de familiares, con intervención de organismos provinciales y equipos especializados que brindan contención y acompañamiento psicológico.
La Fiscalía no descarta que la calificación legal pueda modificarse a medida que avancen las pericias. De confirmarse la contundencia de las pruebas, el imputado podría enfrentar un juicio por jurados, en función de la gravedad de los delitos que se le atribuyen.



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