El especialista en derecho público Luis Vivacqua, profesor de posgrado y director del ODCL de la Facultad de Derecho de la Universidad Austral, analizó en en el programa “Arriba la radio”, por Radio Up, la discusión política y jurídica en torno al uso de decretos de necesidad y urgencia (DNU) y decretos delegados por parte del Poder Ejecutivo y el debate de este miércoles 8 de octubre en el Congreso para limitarlos.
“Lo que tenemos que hacer como sociedad es mejorar las delegaciones para que no se repita lo que pasa hoy. Muchas veces las normas se redactan desde Buenos Aires sin entender los matices de las provincias. El debate democrático ayuda a corregir eso”, planteó.

“El artículo 3 mezclaba peras con bananas”
Vivacqua explicó que el artículo 3 de la reciente discusión legislativa promovida por la oposición, “mezclaba los decretos delegados con los de emergencia”, dos figuras de naturaleza distinta. “Los decretos de emergencia deberían existir solo ante situaciones excepcionales, como una pandemia o una crisis hiperinflacionaria. Esa era la intención del constituyente. Pero no debería ser una práctica habitual de gobierno”, remarcó.
Según el constitucionalista, los decretos delegados “tienen una larga tradición” en la Argentina y pueden mantenerse vigentes siempre que cuenten con control constitucional estricto por parte del Congreso. “Cuando las dos cámaras los rechazan, pierden vigencia. Es lo que pasó recientemente con cuatro decretos que no tuvieron consenso”, explicó.

“Los DNU alteran el juego democrático”
El especialista fue enfático al diferenciar ambos mecanismos: “No pongo en la misma bolsa los decretos delegados y los DNU. Los delegados surgen del acuerdo político; los de necesidad y urgencia terminan alterando el juego democrático”.
Vivacqua recordó que desde la creación de la Comisión Bicameral Permanente encargada de revisar los decretos presidenciales, solo dos DNU fueron rechazados en toda la historia institucional. “Y no fue la comisión la que los rechazó, sino el pleno del Congreso, porque la comisión ni siquiera logró dictaminar. Eso demuestra el déficit de control legislativo que todavía tenemos”, cuestionó.

“Pasamos de leyes permisivas a leyes restrictivas”
Al ser consultado sobre el debate entre presidencialismo y parlamentarismo en la Argentina si se limitan o no los DNU, Vivacqua citó al senador salteño, Juan Carlos Romero, quien advirtió que el país está pasando “de una ley extremadamente permisiva a una extremadamente restrictiva”.
“Argentina es el país de las desmesuras. Vamos de un extremo al otro. No sé si estamos yendo hacia un parlamentarismo, pero si cada decreto de necesidad o delegación tuviera que ser aprobado por las dos cámaras, el sistema se paralizaría. Se entorpecería la gestión de gobierno”, analizó.
Sin embargo, aclaró que eso no justifica la discrecionalidad: “Los decretos delegados deben ajustarse a parámetros constitucionales y tener control real del Congreso. Si no, se rompe el equilibrio de poderes”.

Una cuestión de cultura democrática
Vivacqua, que vivió en Formosa durante su infancia y adolescencia antes de radicarse en Buenos Aires, señaló que los debates institucionales deben considerar la diversidad federal del país. “Muchas veces, desde Buenos Aires no se leen los matices provinciales. Por eso es importante fortalecer el diálogo y el control político, no debilitarlo”, afirmó.
Y concluyó con un mensaje de síntesis: “Como sociedad debemos acordar reglas claras: cuándo delegar, cómo controlar y hasta dónde llegan las facultades del Ejecutivo. Sin controles, la democracia se desdibuja; con exceso de trabas, se paraliza. El equilibrio es la clave”.



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