En el marco del regreso del clásico de Santo Pipó entre Tigre y Sporting, uno de los momentos más destacados de la jornada no estuvo dentro del campo de juego, sino en la previa. Allí, el club local homenajeó a tres de sus referentes históricos: los hermanos Pigerl, protagonistas de una de las etapas más exitosas de la institución.
En diálogo con Cabina Deportiva, Dante Pigerl expresó la emoción que le generó el reconocimiento: “Fue algo muy fuerte. No sabíamos bien cómo iba a ser el homenaje y nos encontramos con un momento increíble, muy emocionante”.
El exjugador destacó no solo el cariño de la gente de Tigre, sino también el gesto del clásico rival: “El aplauso de la gente de Sporting fue realmente llamativo y espectacular. Dentro de la cancha se vive de otra manera, pero fuera de ella somos todos parte del mismo pueblo”.

El evento tuvo lugar en un contexto especial, con el regreso de un clásico que no se disputaba desde hace tiempo. Para Pigerl, este tipo de encuentros representan mucho más que un partido: “Es algo único porque está toda la comunidad. Es una fiesta de familias, de chicos, de mucha gente que va a disfrutar”.
En ese sentido, remarcó la importancia de sostener el respeto más allá de la rivalidad deportiva: “Dentro de la cancha no hay hermanos, pero después nos cruzamos todos los días y eso hay que respetarlo”.
Una historia ligada a Tigre
Dante Pigerl forma parte de una familia profundamente vinculada al club. Sus primeros pasos estuvieron marcados por el acompañamiento de sus padres y el legado de sus hermanos mayores, en una etapa que luego se transformaría en una de las más exitosas de Tigre.
“Comenzamos desde muy jóvenes y después vinieron enormes alegrías: el ascenso, campeonatos y momentos históricos”, recordó. Además, destacó el rol de su padre en la dirigencia y la importancia de los valores humanos dentro del equipo: “Siempre se priorizó lo ejemplar de la persona por sobre todo”.

El presente y la mirada a futuro
Sobre la actualidad del club, Pigerl consideró que el equipo atraviesa un proceso de reconstrucción: “Va a llevar un tiempo que se armen, hay jugadores con experiencia y otros nuevos. La Liga Posadeña es muy competitiva”, analizó.
Por otra parte, explicó que hoy su foco está puesto en otro ámbito: el trabajo social y deportivo en comunidades aborígenes. “Estoy muy involucrado con las ligas que estamos haciendo en las comunidades y estoy feliz con eso”, afirmó.
Finalmente, el exjugador dejó en claro que, más allá del paso del tiempo, el vínculo con el club sigue intacto: el homenaje recibido no solo fue un reconocimiento deportivo, sino también un reflejo del lugar que ocupa en la historia y en el corazón de Santo Pipó.



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