La crisis en el sector yerbatero sumó un nuevo capítulo tras el fracaso en la fijación de precios dentro del Instituto Nacional de la Yerba Mate. En diálogo con Arriba la Radio, Ricardo Maciel explicó que el Gobierno provincial buscará mediar entre productores, industria y cooperativas en una reunión clave convocada para el 23 de abril.
“La situación en lugar de mejorar se complicó”, advirtió el subsecretario de Asuntos Yerbateros, Ricardo Maciel, al referirse al conflicto por el precio de la materia prima.
Un mercado que funciona, pero con productores en crisis
Maciel fue contundente al diferenciar la realidad del negocio yerbatero según el sector que se analice:
“Si mirás la industria y el mercado, el negocio funciona. Pero si mirás el sector productivo, hay una tremenda crisis”.
Según explicó, la desregulación del mercado generó un escenario donde los actores más fuertes de la cadena consolidaron su posición, mientras que los productores quedaron en una situación de debilidad frente a los precios.

Sin herramientas para fijar valores
Uno de los principales problemas es la falta de herramientas legales para establecer precios de referencia.
“No tenemos una norma que permita fijar valores y exigir su cumplimiento”, advirtió Maciel, quien recordó que esa facultad se perdió en el ámbito del INYM.
En ese contexto, el objetivo era al menos acordar un valor orientativo, algo que tampoco prosperó. El funcionario reveló que ni las cooperativas ni el sector rural acompañaron la iniciativa, en un escenario atravesado por posturas que priorizan el libre mercado.
Presión sobre cooperativas y productores
El funcionario también puso el foco en el rol de las cooperativas, que no acompañaron la fijación de precios y, según indicó, lo hicieron bajo presión.
“Hay un poder del comprador que condiciona y pone en riesgo la provisión de materia prima”, afirmó.
Además, señaló que la competencia a la baja impacta directamente en estas entidades, que deben responder a sus socios pero no pueden sostener precios más altos frente a un mercado deprimido.
Cosecha afectada y dificultades económicas
La crisis también se refleja en la cosecha. Maciel reconoció una merma en la producción, vinculada tanto a protestas como a la falta de recursos.
“Cosechar tiene un costo inmediato: hay que pagar semanalmente al trabajador rural”, explicó.
En ese sentido, remarcó que muchos productores no pueden afrontar esos costos con los valores actuales, lo que limita la actividad y debilita las medidas de fuerza.

Un escenario incierto y con pocas expectativas, mientras se acerca la reunión del 23, el panorama sigue siendo complejo. La falta de consenso, las diferencias entre sectores y el impacto de la desregulación configuran un escenario difícil de revertir en el corto plazo.



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