La crisis de la yerba mate atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años y genera preocupación en todo el entramado productivo de Misiones. Así lo expresó Gustavo Hein, presidente de la Federación de Cooperativas Agrícolas de la provincia y consejero de Coninagro, durante una entrevista en Radio Up, donde describió un escenario marcado po r la incertidumbre, la caída de rentabilidad y el abandono de plantaciones.
El dirigente cooperativista advirtió que la situación actual no solo golpea al productor, sino que impacta en todo el tejido social del interior misionero, debido al fuerte peso económico y social que tiene la actividad yerbatera en la provincia.
La yerba mate y el impacto en el entramado social de Misiones
Hein remarcó que la yerba mate es la actividad productiva que mayor derrame social genera en Misiones, y que su crisis repercute directamente en miles de familias vinculadas al sector.
Según explicó, alrededor de 13.000 productores participan directamente en la actividad, mientras que unos 18.000 trabajadores rurales están alcanzados por el convenio laboral del sector yerbatero.
En ese sentido, señaló que el problema excede a la cadena productiva y se expande al resto de la economía regional.
“Cuando defendemos la yerba, defendemos el tejido social profundo de Misiones”, sostuvo Hein, al explicar que la crisis también afecta al comercio, a pequeñas industrias y a numerosos servicios vinculados indirectamente al sector.
De acuerdo con el dirigente, cuando la actividad entra en crisis los pueblos del interior lo sienten inmediatamente, porque el movimiento económico que genera la producción yerbatera sostiene gran parte de la economía local.

Incertidumbre económica y falta de señales para el futuro
Uno de los aspectos que más preocupa al sector es la falta de perspectivas de mejora en el corto plazo.
Hein describió el presente como un “escenario complejo”, marcado por la incertidumbre sobre el rumbo de la actividad. Según explicó, actualmente no se observan medidas o cambios que permitan proyectar una recuperación de los precios o de la rentabilidad para los productores.
Esta situación genera temor entre los actores del sector, ya que muchos dependen exclusivamente de la producción de yerba mate para sostener sus economías familiares.
Libre mercado y ausencia de asistencia estatal
Durante la entrevista, el titular de Fedecoop también analizó el rol del Estado frente a la crisis del sector.
Según explicó, actualmente no existe asistencia nacional directa para la actividad, en línea con una política económica que apuesta al libre mercado como mecanismo regulador.
“El planteo es que el mercado se acomode por sus propias reglas”, señaló Hein.
Sin embargo, advirtió que la cadena yerbatera posee características particulares que históricamente requirieron mecanismos de regulación para evitar desequilibrios entre la oferta y la demanda.
En ese sentido recordó que, a lo largo del tiempo, el sector contó con organismos reguladores que buscaban garantizar cierta estabilidad en los precios.
Entre ellos mencionó a la Comisión Reguladora de la Industria de la Yerba Mate y posteriormente al Instituto Nacional de la Yerba Mate, entidades creadas con el objetivo de equilibrar el mercado y proteger tanto a productores como a consumidores.
Un mercado con demanda limitada
Uno de los factores estructurales que explican la crisis es el comportamiento del mercado yerbatero.
Hein explicó que se trata de un mercado con demanda inelástica, es decir, con escaso crecimiento en el consumo.
Según indicó, el consumo de yerba mate aumenta prácticamente al mismo ritmo que crece la población, por lo que cualquier incremento en la producción genera rápidamente situaciones de sobreoferta que presionan los precios a la baja.
Por esta razón, el dirigente considera necesario recuperar instrumentos regulatorios que permitan ordenar la oferta y la demanda, evitando que los productores reciban precios demasiado bajos por su producción.

El semáforo de las economías regionales en rojo
El diagnóstico del sector yerbatero también se inscribe dentro de un panorama más amplio que afecta a numerosas producciones regionales del país.
En el denominado “semáforo de economías regionales”, que monitorea la situación de distintos sectores productivos, varias actividades se encuentran en zona crítica.
Hein señaló que actualmente ocho economías regionales están en rojo, mientras que otras se ubican en situación de alerta.
En contraste, las actividades que muestran mejores perspectivas son principalmente aquellas vinculadas a la producción de carne, impulsadas por la expectativa de mayor demanda internacional.
Abandono de yerbales y salida de productores
Uno de los fenómenos más preocupantes que ya se observa en Misiones es el abandono progresivo de plantaciones de yerba mate.
Según Hein, numerosos pequeños y medianos productores dejaron de realizar tareas básicas de mantenimiento, como la limpieza de los yerbales, debido a la falta de rentabilidad.
El dirigente advirtió que los costos de cosecha y producción superan en muchos casos los ingresos obtenidos por la venta de la hoja verde.
Esta situación provoca que muchos productores queden fuera del negocio, especialmente en el caso de explotaciones familiares con menor escala productiva.
El diálogo como estrategia del sector cooperativo
Frente a este panorama, desde Fedecoop aseguran que la estrategia sigue siendo apostar al diálogo institucional y a la presentación de propuestas concretas.
Hein explicó que representantes del sector mantuvieron reuniones con autoridades del gobierno provincial, del Instituto Nacional de la Yerba Mate y con funcionarios nacionales, llevando documentos con propuestas destinadas a mitigar la crisis.
Entre esas gestiones se incluyeron encuentros con funcionarios del gobierno nacional y legisladores, en los que se plantearon medidas para ordenar el mercado y recuperar la rentabilidad de la actividad.
Sin embargo, el dirigente reconoció que muchas de esas propuestas aún no se han instrumentado, lo que mantiene la preocupación dentro del sector.

Un contexto económico adverso para el agro
Al analizar el panorama general del sector agropecuario, Hein consideró que el país atraviesa uno de los contextos más difíciles para la producción.
Según afirmó, la combinación de costos elevados, precios deprimidos y ausencia de herramientas de regulación genera un escenario complicado para numerosas economías regionales.
“Es el peor contexto que nos tocó atravesar en la economía del país”, afirmó el dirigente, al advertir que resulta difícil pensar al agro como motor de crecimiento si no existen políticas que acompañen su desarrollo.
Ajuste fiscal y menor recaudación: el Gobierno prevé profundizar el recorte del gasto público https://t.co/9SHE6VJSFu
— Radio Up 95.5 (@radioup955) March 17, 2026



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