La actividad turística en Puerto Iguazú volvió a mostrar señales de estabilidad con matices durante el último fin de semana, con un nivel de ocupación que alcanzó el 72%, según confirmó Nicolás Benítez diálogo con Radio Up. El dato, aunque positivo en términos generales, refleja un comportamiento moderado del turismo, atravesado por factores económicos, estacionales y cambios en los hábitos de los viajeros.
Desde el ITUREM explicaron que este nivel de ocupación se encuentra por debajo de los picos habituales del destino, aunque dentro de lo esperado en un contexto donde la cercanía de la Semana Santa concentra la mayor demanda del calendario turístico local.
Un fin de semana moderado con la mirada puesta en Semana Santa
Benítez señaló que la moderación en la ocupación responde en gran parte a un fenómeno que se repite año tras año: la preferencia del turista por viajar durante fechas clave. En este caso, la proximidad de la Semana Santa —uno de los períodos de mayor afluencia en la región— genera un efecto de “reserva contenida”, donde muchos visitantes postergan sus viajes para coincidir con el feriado largo.
En ese sentido, el funcionario remarcó que históricamente este período concentra casi la totalidad de la ocupación hotelera y un fuerte incremento en las visitas al Parque Nacional Iguazú, principal atractivo turístico de la región.
Las proyecciones actuales son contundentes: ya se registra un 90% de reservas para Semana Santa, con expectativas de alcanzar la ocupación plena gracias a las reservas de último momento, una tendencia que se consolidó tras la pandemia.

Cambio en los hábitos del turista: menos consumo y decisiones de último momento
Uno de los puntos centrales del análisis del ITUREM es la transformación en el comportamiento del turista. Según explicó Benítez, si bien los visitantes continúan eligiendo Iguazú como destino, se observa una reducción en el gasto durante la estadía.
“El turista se aloja en buenos hoteles, pero consume menos en gastronomía o actividades”, indicó, marcando una diferencia respecto a años anteriores. Este fenómeno se vincula directamente con el contexto económico nacional, que condiciona el presupuesto destinado al ocio.
A su vez, se consolida una nueva modalidad de planificación: los turistas ya no reservan con meses de anticipación, sino que optan por decisiones más cercanas a la fecha de viaje, especialmente en lo que respecta al alojamiento.
Competencia regional y presión del tipo de cambio
El escenario turístico también está atravesado por la competencia directa con destinos vecinos, especialmente con Foz do Iguaçu, ciudad brasileña que comparte las Cataratas del Iguazú y ofrece una propuesta turística de gran escala.
Benítez advirtió que el tipo de cambio y la apreciación del peso argentino influyen en la competitividad del destino, obligando a los prestadores locales a ajustar costos y estrategias para mantenerse atractivos frente a alternativas internacionales.
Mientras Iguazú apuesta a un modelo más sustentable y vinculado a la naturaleza, Foz se posiciona como una mega ciudad turística, con infraestructura masiva y servicios diferenciados. Esta dualidad obliga al destino argentino a reforzar su identidad y valor agregado.
Empresas en funcionamiento y ajustes en el sector
A pesar del contexto desafiante, desde el ITUREM descartaron una crisis estructural en el sector. Según Benítez, no se registran cierres masivos de empresas turísticas, aunque sí se evidencian ajustes internos, como reducción de costos o readecuación de servicios.
El modelo de gestión del ente —que integra al sector público y privado— permite un monitoreo constante de la situación, con diálogo permanente entre hoteleros, gastronómicos, guías y agencias de viajes.
En términos generales, los niveles de visitas al parque y la actividad turística se mantienen en línea con el año anterior, lo que aporta previsibilidad al sector.
El turismo interno, un sostén clave para Iguazú
Otro de los aspectos destacados es la continuidad del turismo interno, especialmente el proveniente de la provincia de Misiones. Según detalló Benítez, los misioneros mantienen una presencia constante en el destino, eligiendo Iguazú para escapadas de fin de semana.
La oferta hotelera —con fuerte presencia de espacios naturales y servicios recreativos—, sumada al crecimiento de la vida nocturna, posiciona a la ciudad como un polo atractivo también para el público local.
Zonas como el corredor gastronómico y de entretenimiento consolidan a Iguazú como una ciudad cosmopolita, donde conviven turistas de distintas partes del mundo, generando una experiencia diferencial.
Precios, competitividad y el desafío de sostener la demanda
Uno de los mayores desafíos del sector es el equilibrio entre costos y competitividad. En un contexto económico complejo, el empresariado turístico trabaja en estrategias de precios que permitan sostener la demanda sin comprometer la rentabilidad.
Desde el ITUREM remarcan que existe un esfuerzo conjunto para evitar que los costos se conviertan en un factor expulsivo. La prioridad es garantizar que el turista tenga una experiencia satisfactoria, entendiendo que su percepción es clave para la recomendación y el regreso al destino.

Perspectivas: una Semana Santa que marcará el pulso de la temporada
Con reservas que ya rozan el 90% y la expectativa de un alto flujo de visitantes, Puerto Iguazú se prepara para una Semana Santa intensa, que podría consolidar la recuperación del sector en este tramo del año.
El desafío, coinciden desde el ITUREM, será capitalizar este movimiento, sostener la competitividad frente al contexto regional y continuar adaptándose a un turista cada vez más selectivo y cambiante.
Wanda: la discusión por la tasa turística se traslada a la Justiciahttps://t.co/1soQ6M1cCd pic.twitter.com/JpXVkGdBFq
— Radio Up 95.5 (@radioup955) March 25, 2026



//



