El Comité Olímpico Internacional (COI) anunció una modificación sustancial en los criterios de participación de cara a los Juegos Olímpicos de Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
La decisión establece que las atletas transgénero no podrán competir en la categoría femenina, en una medida que redefine el marco normativo del deporte olímpico.

Nueva normativa y evaluación genética
El nuevo reglamento determina que la rama femenina estará restringida a deportistas definidas por su condición biológica de base, incorporando además una verificación genética obligatoria, que deberá realizarse una única vez en la carrera de cada atleta.
Desde el COI explicaron que el objetivo es “salvaguardar la equidad, la seguridad y la transparencia” dentro de la competencia femenina. Este cambio también implica el fin del esquema anterior, en el que cada federación internacional tenía la potestad de establecer sus propios criterios de inclusión.

Un giro en la política del COI
La medida representa un cambio de paradigma respecto a los últimos años, en los que el COI había impulsado modelos más flexibles y descentralizados.
Con esta actualización, el organismo vuelve a centralizar las decisiones y a unificar los criterios para todas las disciplinas, buscando mayor homogeneidad en la competencia. Además, la normativa incluye restricciones para atletas con diferencias en el desarrollo sexual (DSD), en línea con la intención de establecer parámetros comunes dentro de la categoría femenina.
Antecedentes recientes
La participación de atletas trans en los Juegos Olímpicos ha sido limitada. El caso más emblemático fue el de Laurel Hubbard en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, aunque no logró subirse al podio.
En los Juegos Olímpicos de París 2024 no se registraron participaciones de este tipo, lo que ya anticipaba un escenario de baja presencia.

Contexto internacional y presión política
El endurecimiento de los criterios también se da en medio de un contexto internacional atravesado por debates sobre género y deporte.
En ese marco, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó en 2025 un decreto orientado a restringir la participación en deportes femeninos según el sexo biológico, e incluso deslizó posibles condicionamientos migratorios vinculados al cumplimiento de estas normas de cara a 2028.

Un debate que seguirá abierto
La decisión del COI abre un nuevo capítulo en una discusión global que trasciende lo deportivo y que involucra aspectos científicos, sociales y políticos.
De cara a Los Ángeles 2028, el organismo apuesta por reglas más claras y unificadas, aunque el debate sobre inclusión y equidad promete seguir en el centro de la escena.



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