Los efectivos de la comisaría local, dependiente de la Unidad Regional V, acudieron pasada la medianoche de este jueves ante un llamado anónimo que advirtió del hecho.
La Policía logró que el agresor dejara en libertad a su hijo de 11 años, quien permanecía como rehén, y se entregara pacíficamente. También confiscaron dos revólveres calibre 32 que se encontraban en posesión del agresor.
Luego de tres días de intensa búsqueda, un operativo logró dar con el cuerpo del joven. Su vecino y «mejor amigo», confesó haber cometido el asesinato frente a la fiscalía de Laboulaye.