La intendenta de General Urquiza, Fátima Cabrera, confirmó oficialmente el anticipo exclusivo de Radio Up: no asumirá su banca como diputada provincial y continuará al frente del municipio. Aseguró que la decisión se basa en la responsabilidad asumida con los vecinos y en los riesgos que evaluó para la administración local ante hechos “muy turbios” ocurridos en las últimas semanas.
“Fui elegida por el partido para integrar la lista de diputada provincial… lo acepté porque todo venía bajo normalidad. Pero estas últimas semanas se empezó a poner todo turbio, se mediatizaron cosas raras”, relató en una entrevista con Gabriel Fusté en Radio República. Según explicó, la situación explotó cuando apareció un Facebook paralelo, una cuenta falsa que difundía contenido malicioso sobre ella, su hija y funcionarios municipales.
“Un Facebook que no era el oficial, que publicaba cosas falsas. Muy feo lo que empezaron a poner y a difundir”, agregó. Frente a esos ataques, confirmó que ya se iniciaron investigaciones: “Estamos detrás de las investigaciones porque involucraron a mucha gente”.
Arabela Soler, la actual directora del Ministerio del Agro y la Producción debería asumir en lugar de Cabrera el próximo 10 de diciembre. Es que Soler, Directora general de economía agraria provincial, es la octava postulante de la lista renovadora de 2025.

“Quise evitar un riesgo para el municipio”
Cabrera sostuvo que el conflicto no se limitó a cuestiones mediáticas, sino que involucró a actores externos y a integrantes del Concejo Deliberante. En particular, mencionó al presidente del Concejo, José Ptazenczuk, quien debía asumir la intendencia en caso de que ella tomara posesión de la banca legislativa.
“José ya no goza de la confianza que tenía. Empezó a generar muchísima preocupación en los vecinos y en el entorno de trabajo”, expresó. Según la jefa comunal, su actitud en la última campaña alimentó esas dudas: “En la última campaña no se movió de la casa. No trabajó. Directamente, no trabajó”.
Cabrera detalló que el edil estaba rodeado de personas que, aseguró, “siempre quisieron hacer daño al municipio”. Por eso, la posibilidad de que quedara a cargo del Ejecutivo local encendió alarmas. “Dejar el municipio en manos de estas personas… que generan mucha duda ante la sociedad… me lleva a decir: ustedes me votaron, me eligieron, pues me quedo a trabajar en mi pueblo”.

La campaña sucia y el intento de instalar un conflicto familiar
La intendenta también aclaró falsedades difundidas en redes, entre ellas, un supuesto plan para instalar como sucesora a su hija y concejal, Agustina, algo que negó categóricamente. “Para nada. En política pasan estas cosas y estamos siempre expuestos. Mi hija viene de gente militante y trabajadora, estudia abogacía en Posadas porque en Urquiza no hay facultad. Nacida y criada en General Urquiza”, afirmó.
Asimismo, denunció que las operaciones mediáticas buscaron instalar dudas sobre su continuidad, la administración municipal y la vida privada de su familia. “Afectaba a mi vida, a mi familia y a otras personas. Metieron todo en la misma bolsa”, lamentó.
Respaldo del partido y prioridad al territorio
La jefa comunal contó que expuso la situación ante las autoridades de la renovación. “Fue una reunión muy linda porque nuestro conductor siempre está abierto a escucharnos y a respetar la voluntad del pueblo”, relató. Según afirmó, recibió el aval para continuar en su cargo: “Que me haya dicho que me puedo quedar a trabajar en mi pueblo fue una alegría enorme”.
Cabrera destacó que General Urquiza la respaldó con fuerza en todas las elecciones: “Vengo ganando intermedias y generales con más del 50%, hasta el 63% en las últimas”. Por eso, sostuvo que su definición tiene un fundamento claro: el mandato de la gente. “La gente te elige para que gobiernes cuatro años más. Me quedo porque me votaron para trabajar acá”.

Un municipio que se levantó del “desastre”
Para contextualizar su preocupación, recordó el proceso que vivió el municipio en la última década. “General Urquiza vino desde 2004 en una decadencia total”, describió. Contó que fue concejal desde 2011, que debió impulsar una comisión investigadora y que el entonces intendente Jorge Enríquez finalmente fue destituido.
“He ordenado el municipio, hicimos innumerables obras, equipamos el parque vial, adquirimos máquinas, camiones, camionetas… hace 15 días compré la segunda camioneta cero kilómetro”, detalló.
Frente a ese recorrido, consideró que sería irresponsable dejar la gestión en manos que no consideran confiables. “Mi responsabilidad es con el pueblo. No puedo dejarlo en riesgo”, concluyó.



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