La cantidad de billetes en circulación en Argentina registró una fuerte caída desde los máximos alcanzados en 2024, en una señal del reacomodamiento monetario que atraviesa la economía. Sin embargo, el nivel de efectivo todavía se mantiene alto si se lo ajusta por inflación.
Según un informe de Asociación de Bancos Argentinos, el stock de billetes se redujo un 48% en marzo de 2026 respecto del pico registrado en julio del año pasado. En términos absolutos, la contracción fue de 5.640 millones de unidades, lo que dejó un total cercano a los 6.200 millones de billetes en circulación.
Qué billetes se usan menos
La caída estuvo impulsada principalmente por la menor circulación de billetes de baja denominación. Los de $1.000 lideraron el ajuste, con una reducción de 1.279 millones de unidades (-59%).
También se observaron bajas en los billetes de $10.000 (-459 millones) y $20.000 (-642 millones), aunque en menor medida.
No obstante, el análisis en términos reales muestra un cambio en la composición del circulante: el valor promedio de los billetes se duplicó desde 2024, reflejando un mayor peso de las denominaciones más altas.

Del total de billetes en circulación, los de mayor valor ganaron protagonismo. En marzo, los de $1.000 representaron el 27%, seguidos por los de $10.000 (15%), $2.000 (12%) y $20.000 (11%), mientras que las denominaciones más bajas continúan perdiendo participación.
A pesar de la contracción iniciada en agosto de 2024, el informe advierte que el nivel de efectivo sigue siendo significativo. Esto responde tanto a la inercia inflacionaria como a la persistencia del uso de dinero físico en distintos sectores de la economía.
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Transición hacia lo digital
El proceso también refleja una transición gradual hacia medios de pago digitales, aunque el efectivo mantiene un rol relevante, especialmente en segmentos donde la bancarización es menor o el acceso a tecnología es limitado.
En este contexto, la evolución del circulante se consolida como una variable clave para analizar la liquidez del sistema financiero y el proceso de remonetización de la economía que impulsa el Gobierno.
La tendencia marca un cambio en los hábitos de pago, pero también evidencia que el efectivo aún sigue siendo un componente importante del funcionamiento económico en Argentina.
La mandioca ingresó al rojo en el semáforo de economías regionales y refleja el deterioro del sectorhttps://t.co/LhCiGcO03N pic.twitter.com/B4VWIWtmfo
— Radio Up 95.5 (@radioup955) April 15, 2026



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