Un violento ataque armado ocurrido este martes 5 de mayo sacudió a la ciudad de Rio Branco, capital del estado de Acre, donde un adolescente de 13 años ingresó con un arma de fuego a una escuela y efectuó múltiples disparos contra alumnos y personal.
El hecho se registró en el Instituto São José, institución a la que el propio atacante asistía como estudiante. Según confirmaron autoridades locales, el saldo fue de dos personas fallecidas y cinco heridas, algunas de ellas en estado de gravedad.

De acuerdo con el comandante del Batallón de Operaciones Especiales (Bope) de la Policía Militar de Acre, Felipe Russo, el menor utilizó una pistola que pertenecía a su padrastro. Tras el ataque, el adolescente se entregó voluntariamente a las fuerzas de seguridad sin oponer resistencia.

En paralelo, el padrastro del joven fue detenido mientras avanza la investigación para determinar cómo el arma llegó a manos del menor y si hubo negligencia en su resguardo.
Testigos del hecho indicaron que los primeros disparos fueron confundidos con ruidos de obras dentro del establecimiento educativo, lo que generó una demora en la reacción inicial tanto de docentes como de estudiantes.

El episodio vuelve a poner en agenda el debate sobre la seguridad en escuelas y el acceso a armas en Brasil, especialmente en contextos familiares. Las autoridades continúan trabajando en el esclarecimiento del caso, mientras la comunidad educativa permanece conmocionada por lo ocurrido.



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