Argentina dará un paso clave en el sector sanitario y biotecnológico luego de que la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el laboratorio internacional CSL Seqirus y la empresa argentina Sinergium Biotech acordaran impulsar la producción y exportación de vacunas antigripales desde el país hacia América Latina y el Caribe. El proyecto se desarrollará en la planta de Sinergium Biotech ubicada en Garín, provincia de Buenos Aires, y permitirá abastecer a más de 40 países de la región a través del mecanismo de compra conjunta de la OPS.
La iniciativa se concretará mediante el Fondo Rotatorio de la OPS, un sistema que facilita el acceso de los países a vacunas a precios más accesibles. A través de este mecanismo, las dosis producidas en Argentina podrán ser adquiridas por los sistemas de salud de distintos países de América Latina y el Caribe.
Producción local con tecnología internacional
El acuerdo contempla un proceso de transferencia tecnológica, mediante el cual el laboratorio CSL Seqirus aportará su experiencia en el desarrollo de vacunas contra la influenza. Esto permitirá que la planta argentina incorpore tecnología de última generación basada en cultivo celular, un método considerado más avanzado que los sistemas tradicionales.
Según especialistas, esta tecnología permite mejorar la coincidencia entre las vacunas y las cepas del virus que circulan cada temporada, lo que incrementa la eficacia de la inmunización.

Impacto en la salud pública regional
La influenza representa un desafío sanitario constante en el continente. De acuerdo con datos epidemiológicos regionales, entre 51 y 78 millones de personas contraen gripe cada año en América, lo que provoca más de 300 mil hospitalizaciones y decenas de miles de muertes anuales.
En ese contexto, el fortalecimiento de la producción regional de vacunas es considerado estratégico para garantizar el acceso rápido a dosis durante las campañas de vacunación y ante eventuales emergencias sanitarias.

Un polo biotecnológico para la región
Con este acuerdo, Argentina se posiciona como uno de los principales centros de producción de vacunas antigripales en América Latina, lo que no solo refuerza la seguridad sanitaria regional, sino que también impulsa el desarrollo de la industria biotecnológica local.
La iniciativa busca reducir la dependencia de importaciones, mejorar la disponibilidad de vacunas y fortalecer la cooperación sanitaria entre los países del continente, en un escenario donde la prevención de enfermedades respiratorias sigue siendo una prioridad para los sistemas de salud.



//



