El ajuste del gasto público aplicado en la Argentina entre 2024 y 2025 tuvo un shock inicial similar en todos los niveles del Estado, pero luego derivó en estrategias divergentes entre la Nación y las provincias. Así lo plantea un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), dirigido por Nadin Argañaraz, que estudió la evolución trimestral del gasto en términos reales, con especial foco en jubilaciones, salarios y gasto primario total.
El trabajo identifica al primer trimestre de 2024 como el momento más severo del ajuste. Allí se produjo una fuerte contracción real del gasto, explicada en gran medida por la licuación de salarios y haberes previsionales tras el salto inflacionario. A partir de ese punto, sin embargo, las políticas fiscales comenzaron a diferenciarse.

Jubilaciones: un recorte inicial similar y una recuperación parcial
Según el informe, el gasto en jubilaciones representa alrededor del 40% del gasto primario nacional, mientras que en las provincias ese peso es comparable al del gasto salarial. Entre fines de 2023 y comienzos de 2024, el gasto real en jubilaciones cayó de manera muy similar en ambos niveles de gobierno, marcando el piso del período analizado.
Con el correr de 2024 y durante 2025 se observó una recuperación parcial del gasto previsional tanto a nivel nacional como provincial. No obstante, el estudio remarca que, aun con esa recomposición, los niveles reales de gasto en jubilaciones permanecen por debajo de los registrados en 2023, lo que refleja el impacto duradero del ajuste inicial.

Salarios: el punto de quiebre entre Nación y provincias
La principal diferencia aparece en la evolución del gasto salarial. Tras la fuerte caída real registrada a comienzos de 2024, la Nación mantuvo una política de contención y profundización del ajuste, mientras que las provincias iniciaron un proceso de recomposición progresiva de los salarios públicos.
El informe destaca que, hacia mediados de 2025, el gasto salarial provincial muestra una recuperación significativa en términos reales, mientras que el gasto salarial nacional continúa por debajo de los niveles previos al ajuste. Esta divergencia explica buena parte de las tensiones fiscales entre ambos niveles del Estado.

Gasto primario: dos estrategias fiscales en disputa
El análisis del gasto primario neto de salarios y jubilaciones —que incluye obra pública, subsidios y transferencias— refuerza esta diferencia de enfoque. Mientras el Gobierno nacional sostuvo un ajuste más prolongado sobre estos componentes, las provincias avanzaron en una recuperación del gasto, acompañando la recomposición salarial y previsional.
Como resultado, el gasto primario total muestra que, si bien Nación y provincias aplicaron un recorte real superior a un tercio del gasto a comienzos de 2024, la recuperación posterior fue mucho más marcada en el ámbito provincial que en el nacional.
Licuación, sostenibilidad y conflicto político
El informe del IARAF pone el acento en un punto central: la sostenibilidad de la licuación de ingresos reales. Según el análisis, el Gobierno nacional optó por sostener la caída real de salarios y del resto del gasto para permitir una recuperación del gasto en jubilaciones, incluso con diferencias internas entre quienes perciben o no bonos compensatorios.
En cambio, las provincias no prolongaron esa licuación y avanzaron en la recomposición de salarios y jubilaciones, lo que derivó en mayores necesidades de financiamiento. Este comportamiento dispar, señala el informe, alimenta una discusión permanente entre Nación y provincias sobre responsabilidades, recursos y financiamiento, que atraviesa el debate presupuestario y legislativo y seguirá siendo un eje central de la agenda económica.



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