Irán nombró al general de brigada Ahmad Vahidi como nuevo comandante en jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, en medio de una profunda crisis institucional tras los recientes ataques militares contra Teherán.
La designación fue informada por la agencia oficial iraní Mehr y se produce luego de la muerte del anterior jefe de la fuerza, el general Mohamad Pakpur, durante bombardeos atribuidos a Estados Unidos e Israel sobre territorio iraní.
Vahidi es uno de los principales acusados por el atentado terrorista contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), perpetrado el 18 de julio de 1994 en Buenos Aires y que dejó 85 muertos y más de 300 heridos. La Justicia argentina mantiene vigente un pedido de captura internacional en su contra, respaldado por alertas rojas de Interpol.

Crisis en la cúpula militar iraní
El nombramiento ocurre en un contexto de reestructuración forzada del poder militar iraní. En los ataques recientes también murieron altas autoridades del régimen, entre ellas el líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, además del jefe del Estado Mayor, Abdorrahim Musaví; el ministro de Defensa, Aziz Nasirzadeh; y el secretario del Consejo de Defensa, Ali Shamjani.
La llegada de Vahidi al máximo cargo de la Guardia Revolucionaria reafirma el perfil de línea dura del organismo, considerado un pilar central del sistema político y militar iraní. Analistas internacionales interpretan la decisión como un mensaje interno de cohesión y externo de firmeza frente a la presión internacional.

En el plano diplomático, la designación genera preocupación en Argentina, donde la causa AMIA continúa abierta y constituye uno de los expedientes judiciales más sensibles vinculados al terrorismo internacional.
La reconfiguración del mando castrense en Teherán abre un nuevo capítulo en la ya tensa relación con Occidente y los países afectados por las investigaciones judiciales pendientes.



//



