Israel y el movimiento chiita Hezbolá alcanzaron este viernes un acuerdo de alto el fuego en el Líbano, en un intento por frenar la escalada de violencia que en las últimas horas dejó un elevado número de víctimas y generó preocupación internacional por una posible expansión del conflicto en Medio Oriente.
Líbano: entra en vigor un alto el fuego entre Israel y Hezbolá
La tregua entró en vigencia durante la tarde del viernes y fue impulsada en medio de gestiones diplomáticas encabezadas por Estados Unidos. El acuerdo llega luego de varios días de enfrentamientos que incrementaron la tensión entre ambas partes y amenazaban con afectar las negociaciones que Washington mantiene con Irán.
A pesar del anuncio, desde Hezbolá señalaron que continuaban registrándose ataques israelíes y movimientos militares en zonas del sur libanés, aunque ratificaron su compromiso de respetar el cese de hostilidades.

La jornada estuvo marcada por una serie de bombardeos israelíes sobre distintos puntos del sur y el este del Líbano. Según autoridades sanitarias libanesas, los ataques provocaron al menos 47 muertos y cerca de un centenar de heridos. Las zonas más afectadas fueron Nabatieh, Tiro, Bint Jbeil, Jezzine y Baalbek, donde se registraron impactos sobre áreas urbanas y rurales.
Entre las víctimas se encontraban personas alcanzadas por bombardeos aéreos y ataques con drones en diferentes localidades del país. Los operativos militares se produjeron pese a los recientes avances diplomáticos entre Estados Unidos e Irán, que contemplaban la reducción de acciones militares en distintos frentes de conflicto de la región.
Desde Teherán, el gobierno iraní condenó los ataques israelíes y advirtió que continuará defendiendo sus intereses estratégicos y los de sus aliados regionales. Además, consideró que la situación en el Líbano forma parte de los compromisos incluidos en los entendimientos alcanzados con Washington.

En paralelo, el presidente estadounidense Donald Trump valoró positivamente el acuerdo de alto el fuego y destacó los esfuerzos realizados para alcanzar una nueva tregua entre las partes. La Casa Blanca considera que la desescalada puede contribuir a estabilizar la situación regional y evitar un conflicto de mayor alcance.
El anuncio también se produjo en medio de una fuerte controversia política en Israel. El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, generó críticas tras realizar declaraciones de tono beligerante luego de la muerte de cuatro soldados israelíes en territorio libanés, alimentando el debate interno sobre la estrategia militar del gobierno.
Aunque el alto el fuego representa un paso hacia la reducción de la violencia, la situación continúa siendo frágil y la comunidad internacional sigue de cerca el cumplimiento de la tregua, en una región donde las tensiones entre Israel, Hezbolá e Irán mantienen en vilo a Medio Oriente.



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