En la Argentina, durante marzo de 2026, el empleo registrado mostró una caída interanual de 40.900 puestos de trabajo, según datos de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social. La baja se produjo en el marco de un total de 12,83 millones de trabajadores registrados, con una contracción del 0,3%, afectando principalmente al sector asalariado privado, al empleo público y al trabajo en casas particulares. La reducción se explica por un retroceso generalizado en distintas modalidades de ocupación, en un contexto de actividad laboral débil y sin señales firmes de recuperación sostenida.
El informe detalla que el empleo asalariado registrado se ubicó en 9,995 millones de personas, mientras que el trabajo independiente alcanzó los 2,834 millones, aunque con comportamientos divergentes entre sus componentes. En la comparación mensual con febrero, el sistema laboral también mostró una baja del 0,2%, con descensos en todas las categorías.
El empleo asalariado privado, uno de los segmentos más sensibles del mercado, se ubicó en 6,188 millones de trabajadores, con una caída interanual del 1,5% (equivalente a 96.600 empleos menos) y una leve baja mensual del 0,1%. Desde el propio organismo se advierte que el sector viene mostrando una tendencia descendente desde septiembre de 2023, con una fase de mayor deterioro durante el primer trimestre de 2024, una recuperación parcial hacia fines de ese año y un nuevo ciclo contractivo durante 2025 y comienzos de 2026.
En el desglose sectorial, el comportamiento fue dispar: algunas actividades lograron leves mejoras como minería (+0,5%), pesca (+0,3%) y agro (+0,3%), mientras que otras registraron retrocesos, entre ellas intermediación financiera (-0,5%), industria manufacturera (-0,4%), transporte (-0,3%) y comercio (-0,2%). Construcción, salud, educación y hotelería se mantuvieron sin variaciones relevantes.
A nivel territorial, el empleo privado registrado mostró una fuerte heterogeneidad. En la comparación mensual, solo 5 provincias registraron subas, entre ellas Neuquén (+0,9%) y San Juan (+0,3%), mientras que 16 jurisdicciones sufrieron caídas. Las bajas más pronunciadas se observaron en La Rioja (-2,7%), Catamarca (-1,6%), Santiago del Estero (-1,6%), además de descensos en Misiones, Corrientes, Formosa y Tierra del Fuego.
En la medición interanual, el mapa laboral también mostró predominio negativo: solo cinco provincias crecieron, con Neuquén, Río Negro, La Rioja y San Juan a la cabeza, mientras que el resto presentó caídas, destacándose los retrocesos de Tierra del Fuego (-9%), Chubut (-6,8%) y varias jurisdicciones del NEA y Patagonia.
El panorama general refleja un mercado laboral formal con tendencia contractiva, donde la pérdida de empleo asalariado privado no logra ser compensada por el leve crecimiento del trabajo independiente, en un escenario de estancamiento extendido y alta heterogeneidad sectorial y regional.



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