El Gobierno nacional redobló su apuesta para que el Congreso avance este año con el tratamiento de la reforma electoral, una iniciativa que contempla, entre otros cambios, la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
El proyecto, elaborado por el oficialismo y presentado meses atrás, forma parte de las prioridades legislativas de la administración de Javier Milei, que busca reunir consensos con gobernadores y bloques dialoguistas para impulsar su aprobación durante los próximos meses.
Uno de los principales voceros de la propuesta es el ministro del Interior, Diego Santilli, quien volvió a defender públicamente la necesidad de modificar el sistema electoral vigente y cuestionó la cantidad de instancias de votación que enfrentan los ciudadanos.
Según explicó, el objetivo es reducir costos para el Estado y simplificar el calendario electoral, evitando la superposición de procesos electorales nacionales y provinciales.
El argumento económico

Uno de los ejes centrales del planteo oficialista está vinculado al gasto que representa la organización de las elecciones primarias.
En ese sentido, Santilli afirmó que las PASO tienen un costo estimado de hasta 250 millones de dólares, una cifra que el Gobierno considera excesiva en el actual contexto económico.
Desde la Casa Rosada sostienen que esos recursos podrían destinarse a otras prioridades de gestión y remarcan que la eliminación de las primarias permitiría disminuir significativamente los costos asociados a la organización electoral.
Menor participación y fatiga electoral

Otro de los argumentos planteados por el oficialismo es la creciente fatiga electoral que, según consideran, se refleja en una menor participación ciudadana en los comicios.
Para el Gobierno, la multiplicación de instancias electorales genera desgaste entre los votantes y contribuye al descenso en los niveles de concurrencia a las urnas.
En esa línea, Santilli sostuvo que la sociedad muestra señales de rechazo frente a la necesidad de participar en varias elecciones dentro de un mismo año.
La preocupación oficial se centra especialmente en el calendario previsto para 2027, que podría incluir PASO provinciales en distritos que desdoblen sus elecciones, además de las PASO nacionales y las posteriores elecciones presidenciales.
Negociaciones con gobernadores
Mientras impulsa el debate parlamentario, el Gobierno mantiene conversaciones con gobernadores considerados dialoguistas para intentar construir una mayoría que permita avanzar con la iniciativa.
Las negociaciones forman parte de una estrategia política que busca garantizar el respaldo necesario en ambas cámaras del Congreso, donde el oficialismo continúa dependiendo de acuerdos con otros espacios para sancionar proyectos clave.
Fuentes gubernamentales señalan que existe optimismo respecto de la posibilidad de que la propuesta sea debatida entre junio y julio, aunque reconocen que el avance dependerá de la capacidad de alcanzar consensos con las distintas fuerzas políticas.
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Una de las prioridades legislativas del oficialismo
La reforma electoral se convirtió en uno de los proyectos más importantes para el Gobierno en materia institucional. Además de la eliminación de las PASO, la iniciativa apunta a revisar distintos aspectos del sistema electoral con el objetivo de modernizar los procesos y reducir costos operativos.
En la Casa Rosada consideran que existe un clima favorable para discutir estos cambios y sostienen que buena parte de la sociedad respalda la idea de simplificar el esquema de votación.
Por ese motivo, el oficialismo continuará impulsando el debate en las próximas semanas, con la expectativa de lograr que la reforma llegue al recinto antes de que finalice el actual período legislativo.
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