Argentina volvió a encender señales de alarma sanitaria tras la confirmación de 34 casos de hepatitis A en lo que va de 2026, una cifra que supera los registros observados durante los últimos cinco años y que llevó a las autoridades nacionales a declarar una situación de “alerta epidemiológica” por la circulación del virus.
Los datos difundidos en el último Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) muestran además un fenómeno que preocupa especialmente a los especialistas: el cambio en el perfil de las personas afectadas. A diferencia de décadas anteriores, cuando la enfermedad impactaba principalmente en niños y estaba asociada a condiciones sanitarias deficientes, hoy el mayor número de contagios se concentra en adultos jóvenes de entre 20 y 39 años.
El AMBA concentra el principal foco de circulación viral
El informe oficial señala que el 75% de los casos confirmados pertenece a ese grupo etario y que la principal zona de circulación viral se ubica actualmente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde se detectó la mayor concentración de casos.
Hasta la semana epidemiológica 16, las autoridades sanitarias registraron 12 casos en CABA, siete en Salta, cinco en la provincia de Buenos Aires, tres en Santa Fe, tres en Córdoba y uno tanto en Chaco como en Río Negro. Dentro del grupo de adultos jóvenes afectados, el BEN detalla que 14 de los casos corresponden específicamente a personas de entre 20 y 39 años y que la mayoría son varones.

Qué es la hepatitis A y cómo se transmite
La hepatitis A es una inflamación aguda del hígado causada por el virus de la hepatitis A (VHA). La enfermedad se transmite principalmente por vía fecal-oral, ya sea a través del consumo de agua o alimentos contaminados o por contacto estrecho entre personas infectadas.
Aunque históricamente estuvo vinculada a problemas de saneamiento e higiene, las autoridades nacionales advirtieron que en los últimos años comenzó a cobrar relevancia otro patrón epidemiológico asociado a brotes focalizados en hombres que tienen sexo con hombres, especialmente en grandes centros urbanos.
Este cambio en la dinámica de circulación del virus ya había sido observado a nivel internacional y ahora vuelve a reflejarse en Argentina, donde actualmente la mayor carga de enfermedad se concentra en varones adultos jóvenes, particularmente en el grupo de entre 30 y 39 años.
Investigan transmisión local y casos importados
El Ministerio de Salud confirmó que los casos detectados presentan una dinámica de transmisión mixta. Según el informe oficial, siete personas contaban con antecedentes de viaje, mientras que otros siete contagios están vinculados a cadenas locales de transmisión comunitaria.
En menores de 20 años, la incidencia continúa siendo baja y hasta el momento sólo se registraron tres casos en todo el país. Dos de ellos corresponden a personas con antecedentes de viaje a Bolivia y residencia en Lomas de Zamora y Tunuyán, mientras que el tercero integra un conglomerado detectado en la localidad salteña de Embarcación, donde las autoridades reforzaron tanto la vigilancia epidemiológica como la campaña de vacunación.
El impacto de la vacuna en Argentina
La situación actual genera preocupación porque Argentina había logrado reducir drásticamente los casos de hepatitis A tras la incorporación de la vacuna al Calendario Nacional de Vacunación en 2005.
Antes de esa medida, la enfermedad representaba la principal causa de insuficiencia hepática fulminante en menores de 10 años. La estrategia de inmunización aplicada a los 12 meses de edad permitió disminuir la circulación viral, reducir las internaciones y bajar significativamente la mortalidad asociada a la enfermedad, llevando al país a una situación de baja endemicidad.
Sin embargo, los brotes registrados durante 2026 muestran que el virus continúa circulando y que la caída en las coberturas de vacunación puede favorecer nuevos focos de transmisión.
Preocupa la baja cobertura de vacunación
De acuerdo con la información oficial, hasta el 27 de abril el Ministerio de Salud distribuyó el 44% de las dosis previstas para todo el año y envió además 2.200 vacunas adicionales a la localidad de Embarcación para reforzar la inmunización en adultos frente al aumento de casos.
Aun así, la cobertura nacional de vacunación alcanzó apenas el 20,8% hasta el 30 de abril. El informe epidemiológico sostiene que, aunque durante los primeros meses del año se observó un crecimiento progresivo en el ritmo de aplicación de dosis, desde abril comenzó a ampliarse la diferencia respecto de los objetivos oficiales, reflejando una desaceleración relativa de la campaña.
Entre las provincias con mejores niveles de cobertura aparecen La Pampa y Río Negro, ambas con 26%, seguidas por Jujuy con 25%, mientras que San Luis, Chubut y Chaco alcanzan el 24%.
En contraste, los porcentajes más bajos corresponden a CABA con 13%, Formosa con 18%, Corrientes y Misiones con 19% y la provincia de Buenos Aires con 20%.
Alertan sobre el riesgo de nuevos brotes
Frente a este escenario, las autoridades sanitarias insistieron en la necesidad de fortalecer las campañas de vacunación, recuperar esquemas atrasados y reforzar las tareas de monitoreo epidemiológico en las jurisdicciones con menor nivel de inmunización y mayor circulación viral.
El Ministerio de Salud advirtió además que sostener bajas coberturas de vacunación podría incrementar el riesgo de nuevos brotes y favorecer la expansión de la enfermedad hacia otras regiones del país, especialmente en contextos urbanos con alta densidad poblacional.
Operativo LIRAa en Posadas: “Está planificado pasar por mil casas a diario”https://t.co/FRTNTAtxRa pic.twitter.com/r9Cf2Yy09F
— Radio Up 95.5 (@radioup955) May 19, 2026



//



