La inteligencia artificial avanza en la vida cotidiana, pero también abre nuevas puertas al fraude digital. Empresas y especialistas advierten sobre el aumento de maniobras cometidas con herramientas de IA en plataformas de delivery, e-commerce y compañías de seguros.
La otra cara de la IA: aumentan maniobras fraudulentas en plataformas
Uno de los casos más frecuentes aparece en aplicaciones de comida. Usuarios reciben correctamente sus pedidos, pero luego presentan reclamos con fotos alteradas digitalmente para simular productos dañados, incompletos o en mal estado. El objetivo suele ser conseguir reintegros, créditos o cancelaciones de pago.

La misma modalidad se replica en compras online, donde imágenes manipuladas buscan aparentar fallas o faltantes para obtener devoluciones indebidas. En el sector asegurador también se detectan intentos de exagerar daños en vehículos, hogares o bienes mediante archivos editados con inteligencia artificial.
Para las compañías, el problema crece cuando estos casos dejan de ser aislados y se transforman en patrones repetidos. Por eso avanzan controles como validación técnica de imágenes, análisis de comportamiento y preservación de evidencia digital.
Especialistas remarcan además que muchas herramientas de IA dejan rastros detectables, como inconsistencias visuales o datos técnicos que permiten descubrir la manipulación.

El fenómeno también genera preocupación entre jóvenes que ven estas acciones como una broma o una “viveza”, sin dimensionar que pueden derivar en consecuencias legales.

La expansión de la inteligencia artificial ofrece enormes oportunidades, pero también plantea un desafío urgente: prevenir que la innovación tecnológica se convierta en una nueva vía para delinquir.



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