En medio de la profunda crisis que atraviesa el sector, productores yerbateros de Misiones se reunieron el viernes en Aristóbulo del Valle y resolvieron insistir en que el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) recupere la facultad de fijar precios oficiales. La decisión se tomó ante la caída sostenida del valor de la hoja verde, que —según denuncian— no cubre los costos de producción. Como medida de presión, ratificaron la continuidad del cese de cosecha hasta obtener respuestas concretas.
La asamblea reunió a pequeños y medianos colonos preocupados por la falta de regulación en el mercado. El eje del reclamo apunta a que el INYM vuelva a establecer precios obligatorios para la hoja verde y la yerba canchada, tal como ocurría antes de la desregulación impulsada a nivel nacional. Para los productores, la actual situación genera una fuerte dispersión de valores y negociaciones desiguales frente a grandes compradores, afectando especialmente a los eslabones más chicos de la cadena.
Reclamo político y económico
Durante el encuentro, los referentes del sector coincidieron en que la problemática excede lo productivo y tiene un trasfondo político. Sostienen que sin una herramienta de regulación estatal, el mercado quedó librado a la oferta y demanda, lo que derivó en operaciones por debajo de los costos estimados para la actividad.
En ese contexto, también se sumó el pedido del subsecretario de Yerba Mate de Misiones, Ricardo Maciel, quien solicitó al INYM que establezca valores de referencia y publique información actualizada de costos, aun cuando el organismo hoy no cuenta con potestad legal para imponer precios obligatorios. La intención, señalaron, es aportar mayor transparencia en plena zafra gruesa.
Un conflicto que escala en plena cosecha
El reclamo no es aislado. En las últimas semanas, el malestar fue creciendo con protestas, reuniones y advertencias de paralización de la actividad. La continuidad del cese de cosecha podría impactar en la cadena comercial si no se alcanza un acuerdo en el corto plazo.
Para los productores, la solución pasa por restituir al INYM su rol histórico de árbitro en la fijación de valores, con el objetivo de garantizar previsibilidad y sustentabilidad en una de las economías regionales más importantes del NEA.
Mientras tanto, el sector yerbatero se mantiene en estado de alerta, a la espera de definiciones que permitan destrabar un conflicto que amenaza con profundizarse en el corazón productivo de Misiones.



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