El dato de inflación de diciembre, que marcó un 2,8% a nivel nacional, lejos de ser alentador puede exponer señales de retroceso en el proceso desinflacionario. Así lo advirtió Federico Machado, economista del Observatorio de Políticas para la Economía Nacional, quien cuestionó la lectura optimista del Gobierno y remarcó que el índice muestra una tendencia preocupante si se lo analiza en perspectiva.
“Es un dato bastante malo, teniendo en cuenta varios factores”, señaló Machado en charla con Radio Up. En primer lugar, explicó que “venimos de siete meses seguidos de aceleración del índice de inflación, entonces ya no estamos en un proceso de desinflación o, por lo menos, ese proceso está bastante pausado o incluso dando pasos hacia atrás”. Además, subrayó que el registro de diciembre fue superior al de diciembre y octubre de 2024, lo que implica “haber retrocedido bastante en el tiempo respecto al proceso desinflacionario”.

Inflación en alza y que no responde a factores estacionales
A ese escenario se suma otro elemento clave: la inflación núcleo. “Tocó el 3%, lo que muestra que no se puede atribuir todo solamente a factores estacionales o a aumentos de tarifas”, advirtió el economista, marcando que las presiones inflacionarias siguen presentes en el corazón de la economía.
Respecto al discurso oficial que celebra que 2025 cerró con la inflación acumulada más baja de los últimos ocho años, Machado consideró que el argumento tiene una base, pero es incompleto. “Tiene sentido en el marco de que efectivamente es la inflación más baja en ocho años, pero sobre todo se está cosechando lo que fue un proceso bastante bueno de desinflación del año anterior”, explicó. Y agregó: “El 2024 arrancó con inflación por encima del 20% y terminó alrededor del 2,5%. En 2025 lo que vemos es un estancamiento: una inflación que se mantiene en torno al 2,5, pero que no baja”.

Según el economista, ese freno responde a un programa que priorizó la baja de la inflación en el corto plazo, pero descuidó aspectos estructurales. “Encuentro la razón del freno de la desinflación en la poca acumulación de reservas y en la apreciación cambiaria que vimos durante gran parte del gobierno”, sostuvo. En ese marco, interpretó que las últimas medidas buscan corregir esos desequilibrios. “Se sacrifica desinflación de corto plazo en pos de la consistencia del programa”, afirmó.
¿Qué se espera para el 2026?
De cara a 2026, Machado descartó una caída abrupta del índice. “No creo que lleguemos a inflaciones del cero y pico por ciento como plantea el Gobierno a mitad del año que viene. Vamos a estar lejos de eso”, señaló. Sin embargo, consideró que el sendero podría ser más sólido: “Lo que logremos bajar de inflación de acá en adelante va a ser más permanente y más consistente que lo logrado hasta ahora”.

Finalmente, el economista se refirió a los cuestionamientos sobre la medición del INDEC y la canasta básica y esbozó que, de utilizar la herramienta de 2017, el índice de precios al consumidor habría acumulado cerca de 33% en todo el 2025. “Se utiliza una canasta de bienes y servicios muy vieja; ya se podría usar la de 2017-2018”, reconoció. Si bien aclaró que hoy el impacto es menor, precisó que “son dos puntos en todo el año: en vez de 31% estarías terminando en 33%”.
No obstante, remarcó que el efecto acumulado es relevante: “Si se hubiese medido con la canasta actualizada, los salarios habrían recuperado mucho menos poder adquisitivo”. Un punto que, según afirmó, sigue siendo una de las principales críticas a la falta de actualización metodológica.
#DatoINDEC
Los precios al consumidor (#IPC) aumentaron 2,8% en diciembre de 2025 respecto de noviembre y acumularon un alza de 31,5% en el año https://t.co/zM4kjS5o59 pic.twitter.com/IWCaeaSEsf— INDEC Argentina (@INDECArgentina) January 13, 2026



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