El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil rechazó el pedido de prisión domiciliaria de carácter humanitario presentado por la defensa del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022), quien permanece internado desde el 24 de diciembre por problemas intestinales y cumple una condena de 27 años y tres meses de prisión por su participación en un intento de golpe de Estado.
La decisión fue adoptada por el juez Alexandre de Moraes, instructor de la causa, quien evaluó que no se presentaron hechos nuevos que justifiquen modificar el criterio ya establecido en el dictamen del 19 de diciembre de 2025, cuando una solicitud similar había sido rechazada.

Regreso a la Policía Federal tras el alta médica
Con esta resolución, el STF dispuso que una vez que Bolsonaro reciba el alta hospitalaria, deberá regresar a la Superintendencia de la Policía Federal, donde se encuentra detenido desde noviembre del año pasado tras la sentencia que lo responsabilizó por encabezar un plan para desconocer el resultado electoral de 2022 y la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva.
El equipo médico del exmandatario había informado que la previsión de alta se mantenía para este jueves, siempre que no surgieran nuevas complicaciones en su evolución clínica.
Los fundamentos del rechazo
En su resolución, Moraes sostuvo que existe una “total ausencia de los requisitos legales” para conceder la prisión domiciliaria solicitada. Además, recordó incumplimientos previos de medidas cautelares, así como conductas que el tribunal interpretó como actos orientados a la fuga, entre ellos la destrucción deliberada de la tobillera electrónica que le había sido impuesta.
El magistrado también señaló que, contrario a lo argumentado por la defensa, no se verificó un agravamiento del estado de salud de Bolsonaro, sino una mejoría tras las cirugías, de acuerdo con los informes médicos presentados por su propio equipo de salud luego de la operación por una hernia.

Atención médica garantizada en detención
La resolución judicial remarca que las prescripciones médicas pueden cumplirse dentro de las instalaciones de la Policía Federal, sin perjuicio para la salud del detenido. En ese sentido, se mantiene la atención médica permanente las 24 horas, así como la autorización para el ingreso de sus médicos personales.
También continúa vigente el permiso para el suministro de los medicamentos necesarios, la asistencia de un fisioterapeuta y la entrega de alimentos preparados por sus familiares, tal como se venía aplicando durante su detención.
Con el rechazo del pedido humanitario, el STF reafirmó que Bolsonaro debe continuar cumpliendo su condena en régimen carcelario, sin modificaciones, una vez finalizada la internación. La decisión se inscribe en la línea sostenida por el tribunal en relación con el cumplimiento efectivo de las penas dictadas en causas vinculadas al intento de ruptura del orden democrático en Brasil.



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