El secretario general de la UTHGRA Capital Federal, Dante Camaño, reclamó en Radio Up una renovación profunda en el sindicalismo argentino y una conducción unificada de la CGT. “Estoy harto de los sindicalistas corruptos”, dijo, y advirtió que “la gente ya no cree en nosotros”. Además, pidió que los gremios vuelvan a representar a los trabajadores reales y no a los intereses personales de sus dirigentes.
Durante su paso por los estudios de Arriba la Radio, en el marco del cierre de campaña de Ramón Puerta en Misiones, el dirigente Dante Camaño fue contundente: “Me gustaría una sola CGT tradicional, con un secretario general que tenga buenos recursos intelectivos, un buen pasado, que tenga currículum, no prontuario. No quiero héroes ni caraduras, estoy harto de los sindicalistas corruptos. Me da vergüenza ajena.”
El titular de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos (UTHGRA), seccional Capital Federal, aseguró que el movimiento sindical “vive una crisis de legitimidad sin precedentes” y que “si no cambia, el sistema va a implosionar”. “La gente ya no cree en nosotros. Hoy los jóvenes creen más en un influencer que en su dirigente sindical. Y tienen razón: los ven vivir bien mientras ellos cobran sueldos miserables o están en negro”, agregó.

Una CGT fragmentada y sin conducción
Camaño criticó la falta de cohesión dentro de la central obrera y rechazó la idea de una conducción colegiada. “Eso de una CGT de tres cabezas me parece un disparate. Es un ser mitológico. Necesitamos una sola conducción, con autoridad moral y política. Una CGT que vuelva a representar a los trabajadores, no a los que usan el sindicato como trampolín personal.”
El sindicalista sostuvo que la división interna y la falta de proyecto común debilitan al movimiento obrero frente a los desafíos del nuevo contexto económico y tecnológico. “Los gremios están discutiendo cargos mientras las fábricas cierran y los trabajadores pierden empleo. Hay que volver a las bases, a representar al laburante que sostiene este país”, indicó Camaño.

“El sindicalismo tiene que recuperar la confianza”
Camaño fue autocrítico con la dirigencia gremial y planteó que el sindicalismo argentino debe reconstruir su vínculo con la sociedad. “Si no le generamos otra expectativa a la gente, los afiliados se van a ir. No quieren pagarle al sindicato para que el dirigente ande en un auto importado o viva en Puerto Madero. Quieren que los representen, no que los usen”, indicó.
Recalcó que el sindicalismo no puede seguir funcionando con las lógicas del siglo pasado: “La tecnología cambió todo. Hay nuevas generaciones que piensan distinto, que no esperan que los representes: se representan a sí mismos. O el sindicalismo se adapta o desaparece.”
Críticas a la clase dirigente y la polarización política
El dirigente gastronómico también extendió su crítica a la política en general. “Seguimos eligiendo mal, votando al más charlatán o al que mejor maneja las redes. Después nadie gobierna y se pasan el mandato echándole la culpa al anterior. Los sindicalistas hacemos lo mismo.”
Con tono reflexivo, lamentó que el país viva “atrapado en la grieta y la mediocridad”: “La maldita grieta nos va a matar a todos. Hoy, si no pensás como yo, te tengo que eliminar. Y lo peor es que funcionarios importantísimos usan un lenguaje asqueroso, que no contribuye a nada.”

“Necesitamos dirigentes con preparación y honestidad”
Finalmente, Camaño llamó a recuperar valores éticos dentro del sindicalismo y las instituciones argentinas. “Necesitamos dirigentes con preparación, con formación, que sepan de lo que hablan. No alcanza con gritar o con manejar una red social. Hay que tener ideas y honestidad.”
En ese sentido, destacó que el futuro del sindicalismo depende de una renovación generacional basada en la transparencia: “No quiero vedettes sindicales. Quiero dirigentes con vocación, que defiendan a los trabajadores, no a sus bolsillos. Si no cambiamos, la historia nos va a pasar por encima.”



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