El 54% de las pequeñas y medianas empresas de Misiones se encuentra endeudada, según el último relevamiento realizado por la Confederación Económica de Misiones (CEM). El dato fue calificado como “alto y preocupante” por Luis Steffen, dirigente empresarial y referente de la Cámara de Comercio Libertador San Martín de Puerto Rico, quien remarcó que superar el umbral del 50% ya constituye una señal de alerta para cualquier actividad económica.
Steffen explicó en el programa «Realidad Mixta» por Radio Up, que, en esta instancia, el relevamiento permite conocer el volumen de empresas endeudadas, pero aún no discrimina las causas concretas de ese endeudamiento. Por ese motivo, adelantó que la próxima encuesta profundizará el análisis para identificar si las deudas responden a inversiones productivas, a la caída de la actividad, a estafas, a obligaciones con ARCA, con la Provincia o a otros compromisos financieros.

Endeudamiento: inversión o síntoma de crisis
Uno de los puntos centrales que planteó el dirigente es que no todo endeudamiento tiene el mismo significado. Señaló que si el total de las deudas estuviera vinculado a inversiones, el escenario sería distinto. Sin embargo, advirtió que ese no es el caso y que el contexto económico actual permite anticipar que una parte importante de las obligaciones está asociada a la recesión y a la pérdida de rentabilidad.
“El problema aparece cuando más de la mitad de las empresas muestra algún indicador negativo”, sostuvo Steffen, al tiempo que subrayó que este porcentaje refleja una situación compleja para el entramado productivo misionero, especialmente en un escenario de consumo retraído y costos en alza.

Problemas que se repiten y no se corrigen
Desde la CEM indicaron que el endeudamiento se suma a una serie de dificultades que se reiteran desde hace al menos tres años en las encuestas sectoriales. Entre ellas, Steffen mencionó los altos costos laborales a nivel nacional, la recesión persistente y la presión impositiva, con especial énfasis en los problemas vinculados a Rentas provinciales, que —según afirmó— no registraron soluciones de fondo.
Estas problemáticas, explicó, atraviesan a distintos rubros y se mantienen constantes a lo largo del tiempo, lo que refuerza la percepción de estancamiento y falta de respuestas estructurales para el sector pyme.

Aumenta la desconfianza sobre el crecimiento
Otro dato que llamó la atención del relevamiento es el aumento de la desconfianza respecto al crecimiento económico. Según detalló Steffen, creció un 7% la cantidad de empresarios que creen que ni Misiones ni la Argentina crecerán en los próximos seis meses. Este incremento se dio tanto a nivel provincial como nacional, algo que no venía ocurriendo en mediciones anteriores.
El dirigente vinculó este cambio con un clima de descreimiento posterior a las elecciones y remarcó que la confianza es un factor clave para que las empresas decidan invertir, tomar créditos o incorporar personal. “Podés tener tasas bajas, pero si no hay confianza, la inversión no aparece”, advirtió.

Un año malo para el comercio misionero
Desde su experiencia como comerciante, Steffen realizó un balance negativo del año. Indicó que, en el rubro ferretería y construcción, la caída de la actividad en Misiones ronda el 50%, muy por encima de los registros nacionales. Si bien reconoció datos del INDEC que marcan una baja del 23% a nivel país, aclaró que la realidad provincial es más dura y no puede compararse con regiones que cuentan con sectores traccionantes como la soja, Vaca Muerta o grandes polos industriales.
En Misiones, explicó, la situación se ve agravada por los problemas que atraviesan sectores clave como la yerba mate, el té y la madera, lo que profundiza la recesión y reduce las posibilidades de recuperación rápida.

Perspectivas cautelosas para 2026
De cara al futuro, Steffen anticipó un inicio de 2026 complejo, con escasas posibilidades de reactivación antes de abril. En ese contexto, sostuvo que la Argentina se juega gran parte de su recuperación en dos reformas clave: una reforma laboral que genere confianza para tomar empleo formal y una reforma impositiva simple, con baja de impuestos.
Advirtió que, si estas medidas no se concretan en el corto plazo, podrían agravarse problemas como el cierre de pymes, el aumento del desempleo y una mayor dependencia del Estado, configurando un círculo difícil de romper.
El impacto sobre el empleo y la actividad
El referente de la CEM recordó que hace más de una década no se generan empleos formales privados de manera sostenida y que la falta de crecimiento del sector pyme es una de las principales causas. También alertó sobre el efecto negativo de la litigiosidad laboral, que desalienta la contratación de personal y expone a las empresas a riesgos económicos difíciles de afrontar en contextos de crisis.
“El endeudamiento de las pymes no es un problema aislado, es el reflejo de un modelo que no termina de generar condiciones para producir, invertir y crear empleo”, concluyó Steffen, al remarcar que el desafío central es recuperar la confianza y establecer reglas claras para que el sector productivo vuelva a ponerse en marcha.



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